Departamentos

Sequía empieza a sentirse en Chontales

* Técnicos del INTA y Mag-For no asesoraron a productores en alternativas de alimentación para ganado y para salvar los cultivos * Gobierno se cruza de brazos sin importarle esfuerzos que hacen pequeños productores para siembra de apante

Yelba Tablada

La devastación de bosques y las quemas en la temporada seca son los factores que han provocado escasez de agua, lo que está generando bajo rendimiento en la producción láctea y granos básicos.
El anuncio del fenómeno natural “El Niño”, hecho por las autoridades del Ineter, preocupó a los productores que no estaban preparados para hacer frente a la sequía que comenzó a afectar a inicios de octubre.
Para el ingeniero Francisco Hurtado, especialista en alimentación de verano, los técnicos del INTA y del Mag-For estaban en la obligación de asesorar a los productores en la creación de alternativas para alimentar el ganado y proteger los cultivos.
Todavía es tiempo
Según el profesional, todavía los ganaderos tienen oportunidad de garantizarles alimentación a sus animales; con el ensilaje de pasto, elaborando bloques de minerales y preparando el concentrado casero, lo que ayuda en gran medida al ganado a mantener la producción y su peso.
Para el ingeniero Hurtado, los efectos del famoso “Niño” pueden generar cuantiosas pérdidas al sector productivo de Chontales si las instituciones del sector agropecuario y forestal no toman medidas rápidas para enfrentar la estadía de este fenómeno.
Agregó el especialista que en algunas comunidades del departamento ya se registran bajos rendimientos en la producción láctea, y no descartó que la cosecha de postrera de maíz y frijol corra la misma suerte por la falta de lluvia.
Irresponsables con información
Por su parte Douglas Alemán Benavides, Presidente de la UNAG en Chontales, calificó de irresponsables a los funcionarios de Ineter, quienes manejaban con certeza la presencia de “El Niño” en nuestro territorio y publicaron la información hasta que los productores habían sembrado.
“La siembra de primera fue mala debido a la irregularidad del invierno, llegamos a la postrera y los resultados son similares, y ahora se acerca el cultivo de apante donde esperamos un mejor rendimiento, pero si no hay suficiente agua, pues vamos a tener un nuevo fracaso”, señaló el dirigente gremial.
Alemán Benavides expresó preocupación por la actitud del Gobierno, porque hasta hoy se ha quedado de brazos cruzados, a pesar de que los pequeños productores hacen esfuerzos extraordinarios para conseguir la semilla, por la falta de un programa integral que les ayude a enfrentar la sequía.
“A estas alturas del juego lo único que podemos hacer es cruzar los dedos y pedirle a Dios que nos mande la lluvia para tener una buena cosecha de apante, para reponernos del déficit generado en los ciclos anteriores”, declaró el presidente de la UNAG.
Alemán Benavides cuestionó a aquellos productores que con sus actitudes negativas están afectando el medio ambiente, “ya que cada vez que tenemos problemas de sequía deseamos haber reforestado y cuidado nuestras fuentes hídricas, lo cual no hacemos”, concluyó.