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Colapso de pared divide a familias en Nandaime


Una pared de adobe derribada y un monto de 80 mil córdobas que demanda la parte afectada para su reconstrucción mantiene desde hace varias semanas a dos familias vecinas enfrentadas en los juzgados de la ciudad de Nandaime.
Según Roberto Mena Guerrero, miembro representante de la familia afectada, refiere que Lila Abaunza de Leypón compró un terreno en la parte trasera de su propiedad, y sin notificarles inició trabajos de socavación a la par de su pared para levantar su propio muro. El día 23 de agosto los pilares cedieron y la viga madre que soporta un techo de tejas de 13 metros de largo y seis de ancho se quebró, por lo que en cuestión de media hora la pared quedó parcialmente derribada.
En una mediación previa en los juzgados las dos partes se presentaron para un peritaje en donde se presupuestaron gastos para la reparación de la pared, pero no lograron llegar a un acuerdo, pues el perito de los presuntos ofendidos dio una suma de 80 mil córdobas, mientras que el otro lo hizo por un monto de 17 mil.
Posteriormente, según Ángel Márquez Leypón, abogado de Abaunza de Leypón, se le ofreció a la parte afectada la cantidad de 35 mil córdobas, sin embargo no aceptó por considerar que esa cantidad es aún insuficiente para sufragar el costo de los daños.
“No hubo una mala intención, pero no hubo precaución ni el correspondiente procedimiento”, dijo Mena Guerrero a EL NUEVO DIARIO al explicar que durante la mediación aceptó que ellos repararán el daño, pero pidió garantía por escrita de que la casa no correría el riesgo de colapsar nuevamente, a lo que el perito de la familia Abaunza de Leypón se rehusó.
Otro de los pormenores es que las partes aún no se ponen de acuerdo sobre el tipo de material que debe usarse para levantar nuevamente la pared, por lo que ya han decidido directamente encomendar al juez a que pronuncie un verdecido sobre este conflicto.
Márquez Leypón dijo que “en todo caso, primero hay que someterlo a todo el proceso judicial, y cuando el juez diga que mi representada es responsable, si acaso lo dijera, entonces estaríamos obligados a reparar el daño.”
Asimismo, la familia Abaunza está molesta porque la parte ofendida ha utilizado mecanismos de presión que consideran anti-éticos, según manifestó su abogado; ya que Lila Abaunza de Leypón es esposa del doctor Eduardo Leypón, actual presidente del Consejo Electoral Departamental de Granada, y también vecino contiguo de la familia Mena Guerrero, por lo que insistentemente manifiestan que existe un acoso sobre ellos de la parte ofendida y una reiteración pública del conflicto que consideran deshonesto.
Según Márquez Leypón están pensando interponer una denuncia en los juzgados por delitos que aún no precisó, pero los cargos pueden ser desde amenaza, extorsión o hasta por chantaje contra sus representados.
A estos señalamientos, Mena Guerrero dijo: “Tuvimos una pancarta para ver si lo presionábamos un poco, fue un método anti-ético, dicen ellos, pero uno se debe defender de cualquier manera, porque el costo de la pared y el costo de un abogado no son cinco centavos.”
Por su parte, Mena Guerrero manifestó que espera que el juez falle en beneficio de ellos, aunque ya durante la mediación éste haya considerado exagerada la suma a indemnizar, por lo que también teme que no lo haga en su favor.