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¿Quién es el verdadero Alcalde de Vara de Monimbó?


MASAYA
Acusaciones mutuas de robo y estafa, agresiones físicas y verbales, descalificaciones políticas y denuncias ante la Policía Nacional y la Fiscalía, es parte de la historia vivida por la comunidad indígena de Monimbó durante la última década.
Hoy existen dos alcaldes de Vara: Uno acuerpado por su Consejo de Ancianos y el otro por sus “Principales”. Los dos dicen ser legales y estar reconocidos ante el Ministerio de Gobernación como asociaciones sin fines de lucro.
En medio de esta historia está el pueblo indígena de Monimbó, que al margen de quién es la verdadera autoridad indígena, sigue manteniendo de forma espontánea sus costumbres y tradiciones.
Algo insólito es que el nueve de agosto, día en que mundialmente se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, los alcaldes de Vara y sus séquitos se dedicaron a injuriarse, aduciendo ambos ser los verdaderos representantes del pueblo, sin percatarse de que era momento de reunir a la comunidad indígena para ocuparse de la celebración.
Las diferencias, según se puede captar de ambas versiones, son de carácter político y de ostentación de poder, y en medio de las dos aparece la Iglesia Católica, la que sumó los votos de sus feligreses carismáticos, hace diez años, para llevar al cargo de Alcalde de Vara a don Jesús López Ortiz, quien fue electo públicamente en la Plaza Magdalena, en un acto al que asistieron hasta reconocidos parlamentarios de la época.
Paralela a esta elección, en la pista Isabel Gaitán, de Monimbó, se reunieron más de 100 monimboseños que disentían de esa votación y eligieron a su Alcalde de Vara, resultando electo don Miguel Téllez, a quien le correspondía el cargo de acuerdo a la tradición, porque era el Vicepresidente del Consejo de Ancianos y el más cercano y destacado para ocupar el poder.
Antes de la elección del ahora difunto don Miguel Téllez como Alcalde de Vara, en su lugar se encontraba don Humberto Ortiz, quien solamente desempeñó el cargo por un período de dos años, pese a que el mismo es de carácter vitalicio, porque la comunidad indígena de Monimbó se molestó ante su negativa de rendir cuentas por una donación de zinc recibida para las familias pobres de ese populoso barrio de Masaya.
Esa actividad tuvo lugar el 25 de marzo de 1995, y a partir de ese momento Monimbó es gobernado por dos alcaldes de Vara. Dos años después fallece don Miguel Téllez y el cargo le es traspasado a don Julio González, miembro del Consejo de Ancianos, quien lleva dos años en el cargo y es quien más protagonismo ha tenido, y es más reconocido por la comunidad indígena.
Por su parte, don Jesús López Ortiz, quien ya ronda los 90 años, se mantuvo apartado, luchando solo por ocupar el lugar para el que había sido electo por la mayoría de católicos en la plaza Magdalena.
Relata don “Chuzón”, como popularmente se le conoce en el barrio Monimbó, que la primera vez que quiso ejercer sus funciones como Alcalde de Vara fue días después de la elección, cuando decidió realizar la primera fajina o limpia, que es una de las principales funciones del cargo, pero que él y su gente fueron agredidos por Julio González, Ramón Jiménez y otros, es decir, por el otro alcalde de Vara, su Consejo de Ancianos y seguidores, quienes ya se encontraban realizando esa actividad.
“Me alertaron que venía una pacotilla de hombres armados con fierros, palos y machetes, y me decían que me iban a matar. Cuando se dio el alboroto, Ramón Jiménez y Santos Mercado ordenaron que me encadenaran; llegó el padre Miguel Giorgio, que era párroco de la Iglesia Magdalena, a defenderme, pero ellos no creen en Dios, ellos son ateos, y el Dios de ellos son las armas, por eso también le faltaron el respeto al padre y querían hasta pegarle”, dijo textualmente don Jesús, explicando el incidente.
En este enfrentamiento don Jesús López Ortiz asegura que sus adversarios le quebraron la Vara, que simboliza el poder y que data del tiempo de la Colonia, y los tambores construidos de cuero de venado, que son los iconos que representan las costumbres indígenas y que son utilizados para convocar a la comunidad y ejercer el mando. Para no perder las costumbres y la autoridad se mandó a hacer una réplica de ambos instrumentos.
Años después, y al calor de la contienda electoral, resurge el conflicto con más agresividad. Los monimboseños consultados por EL NUEVO DIARIO reconocen a don Julio González como el verdadero Alcalde de Vara, mientras que un sector más reducido, y tildados por los primeros de tendencia liberal, ven en don Jesús López Ortiz al Alcalde que nunca lo dejaron ejercer su cargo.
Hoy Jesús López Ortiz, con el apoyo de un asesor legal, ha hecho denuncia ante la Fiscalía General de la República para que se investigue a donde Julio González y el Consejo de Ancianos por el delito de estafa, ya que asegura que se han dedicado a vender lotes de terreno hasta por el valor de dos mil córdobas, y que las costumbres de ese pueblo deben prevalecer no cobrando ni un solo centavo por enterrar a sus deudos en los tres cementerios comunales, propiedad del pueblo indígena de Monimbó.
De las costumbres ancestrales promovidas por la Alcaldía de Vara hoy sólo queda la limpia de los cementerios, para lo cual convocan al pueblo desde horas muy tempranas de la mañana mediante los tambores, y la cual es encabezada por el alcalde de Vara.
No obstante, el pueblo menciona que todavía a mediados de 1900 los habitantes de Monimbó acostumbraban visitar al alcalde de Vara, quien por su autoridad moral escuchaba las quejas de los indios y ponía el orden.
Llamaba también por medio del bongo a los indígenas para comunicarles las órdenes del alcalde, y las hacía cumplir, además solemnizaba con su presencia las celebraciones, duelos y entierros.
Esta autoridad también saludaba a las autoridades civiles, militares y eclesiásticas en las celebraciones de sus cumpleaños o días onomásticos, y una vez en el año visitaba al presidente de la República.
A pesar de la poca ayuda que reciben por parte del Gobierno tanto local como nacional, realizan actividades como presentaciones folclóricas para mantener viva la cultura.
Muchos escritos relatan la participación activa del Consejo de Ancianos y el alcalde de Vara en las actividades revolucionarias para derrocar a la dictadura somocista.
Este domingo, el alcalde de Vara y el Consejo de Ancianos marcharon por las principales calles de Monimbó hasta culminar en la pista Isabel Gaitán, en celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas. La actividad estuvo acompañada por el alcalde de la ciudad, ingeniero Orlando Noguera, y miembros del Concejo.
Este reconocimiento del alcalde Noguera a la figura del alcalde de Vara en la persona de don Julio González, ha merecido severas críticas de parte de don Jesús López Ortiz, quien lo ha llamado “apañador de las bandidencias de esos señores, porque son del mismo Partido sandinista”.
Para el 18 de agosto, el alcalde de Vara, Jesús López Ortiz, invita a los medios de comunicación a nivel nacional e internacional para denunciar y exigir justicia en contra de todos aquellos a los que él llama abusadores de los derechos del pueblo. La actividad tendrá lugar en la plaza de la iglesia Magdalena, a la cuatro de la tarde.
El indio de Monimbó
Algunos escritores describen al indio de Monimbó como un individuo que tiene varias características que lo diferencian de los del resto de las regiones nicaragüenses, como por ejemplo: es locuaz y en sus palabras se observa un tanto de malicia e ironía; vivo, valiente, perspicaz, también es susceptible, quisquilloso, a veces consentido y “mañero”.