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Policía de la RAAN mejora derechos humanos

* Menos denuncias recibidas por Cedehca contra institución policial durante primer semestre de 2006, demuestra efectividad en cambio de actitud, relaciones humanas y mayor comunicación con la sociedad civil

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN -El Centro de Derechos Humanos y Ciudadanos Autonómicos (Cedehca), así como las autoridades regionales reconocen que los miembros de la Policía Nacional han mejorado su actuar en función de garantizar los derechos humanos de la ciudadanía multiétnica, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Por supuesto, esa percepción no es total, pues bien lo dijo en su oportunidad a EL NUEVO DIARIO la ahora designada directora general de la Policía Nacional, Aminta Granera Sacaza, que los miembros de la Policía “no son angelitos, sino humanos”, como otros, están expuestos a cometer errores, desde leves, graves, muy graves y hasta fatales.
Hacer para mejorar
Sin embargo, algo habrá que hacer para mejorar. Y al parecer, los jefes, oficiales y policías de línea en la RAAN lo han estado realizando.
Quizás una prueba de ello es que en el primer semestre de 2006, las denuncias de la ciudadanía por violación de derechos humanos, a través del Cedehca, disminuyeron hasta en un 50%, y de los 23 casos planteados durante un encuentro en el municipio de Bonanza, 18 fueron aclarados, en el sentido que la Policía actuó apegada a sus procedimientos.
Atenazan a responsables
Pero eso no es todo, también atenazan a quienes violentan los derechos humanos. En el caso de los informes policiales en Las Minas, por distintas instancias registran treinta denuncias contra policías. 24 de ellas, fueron negativas, y seis resultaron positivas. Asuntos Internos investigó a 36 miembros de la institución, y encontró responsables a doce policías, a los que les aplicaron sanciones.
Entre ellos, seis policías, tres de Siuna, dos de Bonanza y uno de Mulukukú, esperan resolución de baja deshonrosa, solicitada por sus superiores.
En el primer semestre de 2005 registraron 17 denuncias, once resultaron positivas, investigaron a 27 policías y despidieron a cuatro.
La Policía de Puerto Cabezas, en el semestre de 2006, registra 74 denuncias contra sus miembros, 24 fueron descartadas por falta de méritos. Investigaron a 68 policías, 34 de ellos fueron encontrados “limpios”.
Entre los investigados, había 18 casos por violación a derechos humanos, seis por corrupción, uno por homicidio, y cuatro por fuga de reos; entre los acusados se encontraba Mario Lackwoot Smichdt.
Cinco de sus miembros fueron dados de baja deshonrosa. A veinte integrantes más se les aplicó el reglamento disciplinario, y nueve están pendientes de su resolución.
Estos informes los conoció la dirección de Cedehca, que ha tomado la iniciativa de sostener hasta dos encuentros por año con los jefes policiales de la RAAN, para conocer su labor policial, así como para comunicar y encontrar solución a denuncias de violación de derechos humanos de parte de los miembros de la Policía Nacional contra la ciudadanía.
En ese sentido, evacuaron los casos narrados por las presuntas víctimas, durante el IV encuentro, en el verdoso, purificador y sosegado municipio de Bonanza.
Puerto Cabezas
Debby Hodgson, representante de Cedehca en Puerto Cabezas, informó de seis casos correspondientes al primer semestre de 2006.
Entre ellos, y como los más graves, mencionó el de una niña de siete años que fue atropellada por una camioneta conducida por el policía Álvaro Zúniga, el ocho de marzo, en el Barrio Aeropuerto; este caso parece ser ignorado para evadir la responsabilidad demandada por la familia.
También reportó el caso de Juan Ramón Picado, quien fue baleado en su pie izquierdo por el policía Carlos Escobar durante un incidente de violencia intrafamiliar, en el poblado de Sahsa, el primero de julio de 2006.
En el primer caso, el jefe policial en Puerto Cabezas, comisionado mayor Marlon Montano, aclaró que él ha ayudado con dinero, traslados, atención y medicamentos que requiere la menor, pero dice haberse enterado que el padre de ésta quiere sacar provecho personal de la situación, al pedir un salario mensual.
Agregó que el policía conductor está obligado a proporcionarle todo el medicamento que necesita la niña y a ayudarle con quinientos córdobas mensuales.
En el segundo caso, la Policía de Sahsa tuvo conocimiento que Juan Ramón Picado, con machete en mano, intentaba matar a su ex - cónyuge.
Los agentes policiales intentaron persuadirlo, pero se volcó contra ellos, a quienes siguió y voló machetazos.
Según el comisionado mayor Montano, el policía señalado cumplió con su deber, tras realizar tres disparos preventivos al aire. Dijo que el denunciante insistió con propinarle filazos, por lo que no hubo más alternativa que dispararle en el pie, justificó.
Señaló que con esa acción, se evitó repetir lo ocurrido en Juigalpa, Chontales, donde un energúmeno incontrolable, a quien pretendían capturar por violencia intrafamiliar, mató con un puñal a un jefe policial e hirió a dos más cuando intentaban apresarlo.
La representante de Cedehca en Puerto Cabezas también comunicó a los jefes policiales, que los expendedores de bebidas alcohólicas en Bonanza, les venden a los menores.
De igual manera trasladó la denuncia del movimiento de mujeres "Cristina Rugama" al manifestar que la Policía del lugar no recibe las denuncias de violencia intrafamiliar, a pesar que les muestran las evidencias.
Siuna y Rosita
Reyna Flores Guido, representante de Cedehca en Siuna, quien reconoció mayor comunicación con el jefe policial en Las Minas, Domingo Navas Fúnez, hizo del conocimiento de nueve denuncias recibidas contra oficiales de la Policía en el lugar.
Una de ellas tiene que ver con denuncias de paternidad responsable de los policías que niegan a los hijos, a pesar de las semejanzas en los rasgos de quienes imploran llamarlos papá.
Por su parte, la responsable del Cedehca en Rosita, Paula Lucía Rugama Navarrete, quien también reconoció mayor apertura con el jefe policial, capitán Jaime Chavarría, para analizar y solucionar las denuncias por violación de derechos humanos, expuso tres casos de igual número de denunciantes.
Uno de ellos es la denuncia del taxista Pedro Matamoros Treminio, quien resultó con una grave herida en la parte frontal, tras forcejear con policías que intentaban detenerlo por infracción de tránsito.
Una jovencita que demostró ser menor, asegura que fue detenida y esposada por el robo de una cadena de oro, y una promotora de Cedehca sostiene que fue agredida verbalmente por un oficial de la Policía.
En todos los casos se pronunció el jefe policial en Las Minas, Domingo Navas Fúnez. Asuntos internos, inició investigación de cuatro casos.
Beneficios de encuentros
Por su parte, la directora de Cedehca en las Regiones Autónomas, Sandra Hooker, expresó que la Policía en la RAAN ha avanzado bastante en el tema y la aplicación de los derechos humanos.
Dijo que los encuentros entre Cedehca y los jefes policiales han servido a tal punto, que la Policía ha reconocido su error en varios casos, y se propone evitar volver a cometerlos.
Pidió a los jefes policiales “empaparse” de la Ley de Autonomía y de la Ley 445, que versa sobre derechos de propiedades comunales.
Mientras tanto, el presidente del Consejo Regional, Carlos Sanders Rigby, comentó que a pesar de su naturaleza, la Policía Nacional en la RAAN se perfila como una institución modelo en el país, y probablemente en Centro América, en materia de garantizar los derechos humanos, inclusive de quienes los violentan.

mcenteno@elnuevodiario.com.ni