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Promueven uso del "ecofogón"


Leoncio Vanegas

SAN FERNANDO, NUEVA SEGOVIA
Una de las soluciones para contribuir a la conservación de los bosques neosegovianos se ha puesto en práctica en este pintoresco pueblo de San Fernando, conocido en la región como “el pueblo de los cheles”, por su acentuada descendencia española.
Se trata de las cocinas llamadas ecofogón que la Comisión Nacional de Oficiales en Retiro (CNOR) introdujo en este municipio para contribuir a la regeneración de los bosques, los cuales no sólo han sido despalados para el comercio de la madera, sino también para convertirlos en leña.
Marcos Salgado, coordinador de CNOR en esta zona, dijo que su organización ha entregado 510 fogones a igual número de familias, cuya compra fue financiada con fondos donados por Hijos del Maíz, ONG que tiene su sede en Madrid, España. Cada unidad tiene un costo de 100 dólares, pero el beneficiario da un aporte mínimo.
Las novedosas cocinas son fabricadas por Proleña, un organismo nicaragüense, y las ventajas de su uso en los hogares deriva en múltiples beneficios.
Salgado dijo que con el uso de estas cocinas se ahorra el 30 % de leña, de 10 rajas promedio que consume un fogón tradicional.
“También nuestras mujeres ven protegida su salud, porque no respiran tanto humo como ocurre con el fogón tradicional”, comentó.
Una alternativa ante la escasez de leña
Añadió que la economía del hogar se beneficia, pues una raja de leña --al menos aquí-- tiene el importe de un córdoba, de manera que se pueden ahorrar hasta siete córdobas por día.
Salgado recordó que el uso de las cocinas ecofogón se justifica bien ahora, “ya que nuestros bosques han sufrido incendios forestales, despale indiscriminado y plagas como el gorgojo descortezador”, indicó.
Otro elemento relacionado con el uso de estas cocinas ecológicas es la escasez de leña que pudiera sobrevenir en caso de que la actividad maderera sea paralizada o reducida por la vigencia del decreto de estado de emergencia económica, que anunció el presidente Enrique Bolaños el pasado 3 de mayo.
Muchas comunidades neosegovianas utilizan los desechos de madera de pino que les regalan o compran de lo aserraderos.
Antes de poner en uso estas cocinas, los beneficiarios reciben talleres de capacitación para su manejo eficiente. Cada una se entrega con su respectivo manual.
La cocina consiste en una caja metálica muy hermética, en cuyo interior tiene un cilindro de ladrillos de barro, rodeado de piedra pome, con su respectivo orificio para introducir la raja de leña, así como su salida para la chimenea. Una vez en pleno funcionamiento, la ecofogón acumula hasta 380 grados de calor, que calientan la plancha que le sirve de tapa. Sobre ésta se ubican los trastos para cocer los alimentos de una manera rápida y segura.
Salgado aseguró que los hogares beneficiados han aceptado la nueva cocina; esto es algo positivo, porque otras experiencias han fracasado por el rechazo cultural. “Ésta no. Hay personas que no son beneficiarias que están interesadas en adquirir una ecofogón”, anotó.