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Piden independencia partidaria del Poder Judicial


Leopoldo López

GRANADA -La independencia del Poder Judicial de la militancia de los partidos políticos es lo que sugirieron los participantes en la consulta al Código de Ética que lleva a cabo la CSJ en el país y en la que señalan la influencia de los políticos en los tribunales de apelaciones o en la decisión de los jueces.
El magistrado Norman Miranda, Presidente del Tribunal de Apelaciones de Granada, manifestó a EL NUEVO DIARIO que “en la experiencia personal le han solicitado tratos de favor, pero no les doy lugar y he tenido la cordura de decir que si tiene razón se la dan, si no jamás se la darán”.
Aseguró que los políticos siempre tratan de influenciar --eso ocurre en todos los países--, pero recomendó que los jueces tienen que ser valientes y poner en práctica su capacidad de rechazar las presiones políticas e incluso las presiones de personas de intereses de capital.
Los invitados a la ciudad de Granada por la CSJ al seminario de consulta para elaborar un Código de Ética precisaron en hacer genuinamente eficaz de la independencia judicial, lo que está garantizado en el artículo 6 de la Ley Orgánica del Poder Judicial; no hay que ir a conquistarla, pero hay que tener la cordura de aplicarla, argumentaron.
La independencia e imparcialidad es de los funcionarios del Poder Judicial de los partidos políticos, pero no se les va exigir lo mismo a los diputados que están apegados a los intereses de sus ideología, igual ocurre con los ministros de Estado que no pueden ser independientes de la línea del presidente de la República. “Pero sí el señor juez con su criterio jurídico”, explicó el doctor Miranda.
Násere Habed López, decano emérito de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, que colabora en la comisión técnica responsable de la elaboración del Código de Ética Profesional, afirmó que de acuerdo a las opiniones de los participantes a estos seminarios como magistrados, jueces, periodistas, representantes de la sociedad civil, se elabore con el objetivo que se regule el comportamiento de los funcionarios judiciales.
Con esa idea central se han desarrollado consultas en Masaya, León, Estelí y en Granada, donde los resultados fueron excelentes y los invitados señalaron y expusieron públicamente cuáles son las faltas éticas de los funcionarios del Poder Judicial, como sus debilidades. Los mismos participantes elaboraron simultáneamente las normas de conductas que deben regir para corregir esos defectos.