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SOS por suicidios en León

* Dramáticas estadísticas: mayoría de personas con conducta suicida, sobre todo jóvenes, envía mensajes previos a la acción * Falta de comunicación entre la familia no permite identificar la necesidad de ayuda

Marianela Flores

LEÓN -El cincuenta por ciento de trescientos jóvenes, entre 15 a 24 años, han tenido una conducta suicida, según un estudio realizado por el Centro de Investigación en Demografía en Salud, CIDS de la UNAN-León.
Las dramáticas cifras orientaron a varios organismos de León a unir esfuerzos y elaborar programas de intervención para prevenir los suicidios.
Suicidios, como epidemias
“Lo primero que estamos haciendo es intervenir en brotes, porque los suicidios son como una epidemia que contagia a otras personas. Cuando en un barrio registramos un suicidio, hablamos con la familia, amigos o bien en los colegios, para evitar una acción en cadena, como hemos descubierto en nuestros estudios”, indicó el doctor Andrés Herrera, subdirector del CIDS.
Una de las primeras acciones de la comisión “Por la Vida” es la capacitación a maestros en centros de estudios a profesionales de la salud en la región en el tratamiento de personas que quieren quitarse la vida. Además, están brindando atención psicológica y seguimiento a pacientes que no consumaron el suicidio.
No obstante, Herrera advirtió que hay una necesidad urgente de desarrollar programa de intervención a largo plazo que incluya detención temprana, tratamiento oportuno y actividades de recreación a los jóvenes, priorizando barrios identificados con mayor riesgo.
Pendiente de los cambios de conducta
Según el doctor Trinidad Caldera, coordinador de la Unidad de Salud Mental del CIDS, la mayoría de personas con conducta suicidas, sobre todo jóvenes, envía mensajes previos a la acción, sin embargo, la falta de comunicación entre la familia no permite identificar la necesidad de ayuda.
“Empiezan a bajar el rendimiento académico, se aíslan, llegan tarde a la casa y hasta hacen mensajes escritos, pero no estamos atentos. Los padres tenemos responsabilidad de oír a los hijos y acercarnos a ellos para escuchar sus problemas”, sostuvo Caldera.
En el hospital de León cada año se atiende un promedio de 100 a 115 casos de pacientes con conductas suicidas, de los cuales mueren entre 15 a 20, es decir, cada mes hay al menos una persona que fallece en el centro hospitalario por decisión propia.
Arrepentimiento sin remedio
La mayoría de las personas una vez que ingirieron la sustancia letal se arrepiente, no obstante, muy poco se puede hacer para revertir el daño y muchos mueren conscientes y en pleno juicio, de acuerdo con las investigaciones realizadas.
Los métodos han cambiado, en la actualidad se usan píldoras derivadas de
Diazepán, las cuales son más manejables desde el punto de vista médico y hay mayores posibilidades de salvar la vida del paciente.
La comisión “Por la Vida” ya finalizó un programa de intervención, el cual fue presentado a la Organización Panamericana de la Salud, con el fin de conseguir
recursos para la ejecución.