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Población de Nueva Segovia “se portó bien” el fin de año

* No se reportaron víctimas por pólvora ni por violencia

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
A criterio del comisionado Héctor Zelaya, jefe departamental de la Policía, la población de este departamento se portó bien durante las festividades navideñas y de fin de año, período en que no se registraron víctimas por manipulación indebida de pólvora ni accidentes de ninguna naturaleza.
La cifra de denuncias atendidas por la institución indica el alto grado de tranquilidad con que la ciudadanía disfrutó de las celebraciones: dieciocho en total, y en su mayoría relacionadas con delitos irrelevantes.
“El éxito se lo acredito a la alta participación de la población en general, y en el haber atendido las recomendaciones que la Policía hizo previamente sobre su seguridad y el cuidado que debían conservar durante esos días”, dijo el alto jefe policial, quien a la vez felicitó a los 116 policías que atendieron la seguridad pública con sus diferentes especialidades.
Agregó que una experiencia positiva fue haber compartido el Plan Diciembre en reuniones con diferentes gremios económicos y de entretenimiento, a fin de regular horarios y medidas de seguridad en sus negocios, las cuales evitaran situaciones anormales. “Hubo una campaña de comunicación fraterna y franca con todos los sectores del departamento, lo que también contribuyó al éxito”, enfatizó Zelaya.
Temor por muñecos
Dijo que a las doce de la noche del 31 de diciembre, la Policía marcó su alerta ante la extensa quema de muñecos cargados de pólvora, los que la población ha popularizado como una manera alegre y de entretenimiento para despedir el año viejo.
“Al momento de oír explosiones por todas partes, creímos que podrían presentarse lesionados, principalmente niños, y sobre todo porque las personas que los hicieron los ponían sentados en sillas, y mientras los quemaban sus padres podrían estar distraídos, pero afortunadamente no se registró ningún afectado”, comentó.
El alto jefe policial también agradeció a los ciudadanos que poseen armas legales, el haberlas guardado durante esos días de fiesta, como una recomendación para evitar hechos lamentables. Señaló que en los pocos casos registrados de alteración del orden público, no hubo ninguna arma implicada, lo que demuestra madurez cultural en los neosegovianos.
Juveniles pacificados
También, y por primera vez, las calles de esta ciudad se vieron libres de alteraciones al orden público por parte de los llamados grupos juveniles o pandillas, lo que Zelaya atribuye al trabajo social permanente que se realiza con este tipo de jóvenes.
Durante el fin de año, se temía la ocurrencia de asaltos de camino, como el ejecutado a mediados de noviembre contra una camioneta del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), de la cual dos sujetos armados con fusiles AK se robaron más de medio millón de córdobas, que iban destinados al pago de aguinaldos a pensionados de Jalapa.
Zelaya dijo que para disuadir la actividad delictiva en esa vía principal de 64 kilómetros, se destinó una patrulla motorizada, la cual se mantuvo realizando recorridos permanentes “y no hubo más robos con intimidación”, acotó.