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“Hay legislación sobre tema de las costas”, dice abogado


JINOTEPE, CARAZO -En opinión del reconocido jurista caraceño, doctor Uriel Mendieta Gutiérrez, los diputados en la Asamblea Nacional, deben tener presente que ya existe legislación sobre el dominio y posesión de las costas en los balnearios de Nicaragua, especialmente ahora que el Parlamento se apresta a discutir el tema inserto en la nueva ley de agua.
“Si los diputados se percatan de que hay leyes anteriores que protegen a los poseedores de propiedades en el mar, entonces se evitaría confrontar con quienes poseen quintas veraniegas, la industria hotelera y casas particulares y, por ende, también se le evitaría al Estado incurrir en gastos innecesarios porque cualquier ley que sea promulgada nunca tendrá efecto retroactivo”, aseguró el profesional.
Mendieta, exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte Centroamericana de Justicia, desempolvó una vieja ley agraria, promulgada el 16 de marzo de 1877, bajo la presidencia de don Pedro Joaquín Chamorro, que fue refrendada por el ministro de Gobernación de entonces, Emilio Benard, ley que sufrió 38 reformas hasta el 9 de enero de 1900, bajo la presidencia del general José Santos Zelaya, estableciendo con precisión las extensiones de los terrenos y los precios de los mismos.
Lo que no puede enajenarse
Esa misma legislación definió mil varas a contar de la más Alta Marea, como el límite costero hasta el suelo firme, es decir, donde no llega la humedad del mar, además que los terrenos comprendidos en la zona de 2 kilómetros de latitud a lo largo de las costas de ambos océanos; y a orillas de los lagos y ríos navegables en una latitud de 800 metros y las islas de los mares territoriales y lagos, no pueden ser enajenados, dice la ley.
En la década de los años 50, el propio Mendieta intervino en una querella interpuesta por los señores Urtecho, de Granada, que demandaron con acción reivindicatoria a los poseedores de terrenos en los balnearios de Casares y La Boquita y la base para la defensa exitosa a favor de los poseedores fue la ley del presidente Chamorro de 1877. El juicio se ganó y fue un precedente jurídico, importante.
Los 300 metros de costa
Sin embargo, ahora, de nuevo se vuelve a poner el tema en el tapete y se habla de que la legislación prevista a ser aprobada establece 300 metros a lo largo de las costas, lo que afectaría a quienes ya poseen construcciones en los distintos balnearios del país. Hubo incluso voces que se alzaron para que esas construcciones sean demolidas o moverlas, como si fueran casas rodantes, cuestionó el profesional del derecho.
Agregó que el solo hecho que alguien se atreva a formular estas insinuaciones ha creado pánico, porque la misma Corte Suprema de Justicia reconoce las mejoras y edificaciones por lo que en caso extremo el poseedor puede demandar al Estado y eso conllevaría a gastos innecesarios.
La nueva ley, reiteró Mendieta, no puede aplicarse con efecto retroactivo y en caso de que así sea, el jurista advierte que se estaría propiciando un caos judicial que en nada contribuiría a la paz social y la tranquilidad nacional amenazando incluso la inversión nacional y extranjera. Además que no se está hablando de un solo poseedor, sino de muchos a lo largo de los años donde los bienes de Estado se tornaron prescriptibles.