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Continúa disputa por club social de Granada


GRANADA -La lucha para que regrese el club social de Granada, conocido actualmente con la razón social de Palacio de Cultura “Joaquín Pasos Argüello”, a manos de sus antiguos dueños se mantiene, dijo a EL NUEVO DIARIO su presidente, don Carlos Benard.
Con documento en mano, donde demuestran que los 300 socios son dueños del club social de Granada, fundado en 1871 por don Emilio Benard Doudé y Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, entre otros, dice que no descansarán hasta recobrar los bienes que les pertenecen, lucha que lleva 23 años.
Los reclamantes son don Carlos Benard, Ernesto Chamorro, Dionisio Cuadra y Silvio Sandino, entre otros directivos, que lograron que la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Civil (CSJ), con cédula judicial número 233289, ordenara a los señores que tienen en posesión el Palacio de Cultura “Joaquín Pasos Argüello” entregarlo a sus antiguos dueños.
“Pero éstos se burlaron del Poder Judicial y de nosotros, la Policía Nacional argumentó que no tenía suficientes elementos para desalojar a esa gente y llamaron a los simpatizantes sandinistas para que los apoyaran, por lo que desistimos para evitar una confrontación con el pueblo, pero continuamos con nuestra lucha legal hasta hacer prevalecer nuestros derechos”, puntualizó el señor Benard.
El Palacio de Cultura de Granada está en manos de la Asociación de Promotores de la Cultura desde 1982. Han sido sus directores don Pedro Berroterán y don Rigoberto Ortiz, “pero no sé más del asunto”, dijo su actual director, Marlon Antonio Chow.
Explicó que desconocía el caso, pero admitió que la casa del Palacio de Cultura “Joaquín Pasos” está en un proceso judicial y no se ha ejecutado el desalojo porque hay un convenio entre las partes en conflicto. “Hasta donde yo tengo entendido, la Asociación llevaba las de ganar”.
El representante de El NUEVO DIARIO trató de localizar a don Pedro Berroterán, directivo de la Asociación de Promotores de la Cultura de Granada, para abordarlo sobre el caso, y se le dijo que llegara a las 8:30 de la mañana del miércoles, pero no estaba en su oficina, por lo que optó por llamarlo a su casa, donde una voz femenina expresó que éste había salido.