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Restauran valiosas pinturas de Parroquia de Rivas


Rivas
Una buena intención de un ciudadano rivense está haciendo posible que tres valiosas pinturas al óleo que adornan los altares de la parroquia San Pedro, de esta ciudad sean restaurados, ya que por su antigüedad estaban bastante deteriorados y no se les podía apreciar como en un inicio.
Dichas pinturas expresan diversos pasajes bíblicos y fueron pintadas en 1953 y 1955, por el alemán Juan Futchs y ahora están siendo retocadas por el artista rivense Francisco Olivero, quien es muy reconocido en esta ciudad por ser uno de los pocos pintores artísticos que existen en la ciudad de los mangos.
Según el párroco Alfonso Alvarado, la parroquia San Pedro, es un monumento nacional por su estilo arquitectónico y antigüedad y para los rivenses es un símbolo de fe y cultura “por lo que es de gran importancia rescatar estas pinturas, porque, además, esta parroquia es uno de los principales atractivos para los turistas que visitan Rivas”.
Conflicto de intereses
A la vez, explicó que la pintura que está ubicada en la parte central del altar y la cual fue la primera en restaurarse, representa varios fragmentos de la vida de San Pedro, por lo que él y Jesús sobresalen en la pintura. En tanto, las imágenes de óleo que aparecen en la cúpula principal expresan el conflicto que existía en esa época (1953), entre la iglesia católica, el comunismo y el laicismo.
De acuerdo al padre Alvarado, las embarcaciones que aparecen en esta pintura representan al comunismo y laicismo y en la que va “San Pedro y Jesús a la iglesia católica, en la pintura se aprecia que la embarcación va sorteando una tormenta, mientras que el barco del comunismo y del laicismo se están hundiendo por lo que el pintor hace, a través de su arte, una profecía de que la iglesia católica va a vencer el obstáculo de estas dos corrientes que en ese momento eran ateas”, explicó
No veía a los frailes
En tanto, la pintura que está en la parte izquierda del altar, en el cual aparece la virgen del Rosario y a sus pies una muchedumbre de gente, es parte de un sueño de santo Domingo, quien, de acuerdo al padre Alvarado, soñó que estaba en el cielo y que no veía a ninguno de sus frailes por lo que se puso angustiado, pero en un segundo sueño, Dios le mostró a la virgen del Rosario recibiendo a una enorme cantidad de frailes que recibieron la orden dominica.
Esto, según el párroco rivense, le regresó la alegría a santo Domingo, por lo que el artista se le ocurrió pintar el segundo sueño, para que los feligreses se deleiten de esos pasajes bíblicos, que al igual que las otras dos pinturas son de gran atractivo para los visitantes, ya que este tipo de pinturas y sus mensajes no están en todas las iglesias.