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Vocación de servir en filas castrenses


VILLA NUEVA, CHINANDEGA
Convencidos de servir a la patria, fieles a la Constitución, disciplinados y abnegados en sus misiones, tres jóvenes oficiales acantonados en el Segundo Comando Militar Regional del Ejército de Nicaragua en este municipio, son ejemplo a seguir por los nuevos aspirantes del Centro Superior de Estudios Militares General de División José Dolores Estrada Vado.
Flanqueado por un tanque militar y por varios subordinados, el teniente primero Wilfredo José Aranda Rivera, originario de Chinandega, relató a EL NUEVO DIARIO que ingresó en 1997 a la Academia Militar y en 2000 se graduó como Licenciado en Ciencias Militares con mención en Mando Táctico de Tropas Generales.
El oficial se mostró agradecido con la institución castrense porque le abrió las puertas para su profesionalización, y su carrera ha crecido vertiginosamente debido a que el año pasado fue ascendido a teniente primero y está a las puertas de ser capitán en la especialidad de blindados.
Agradece disciplina
"No soy ni la sombra de cuando era civil porque me he disciplinado. Al inicio la vida militar es dura, pero nos acostumbramos al poco tiempo al funcionar eficazmente la subordinación al mando superior. Mucha gente dice que nuestro trabajo es muy monótono, que nos limita a estar junto a nuestra familia, pero yo digo lo contrario porque estamos muy activos y sobre todo con ánimos de servir a la patria", dijo el chinandegano.
Instó a los jóvenes bachilleres con vocación militar a prematricularse en el Centro Superior de Estudios Militares del 1 de noviembre al 2 de enero, y realizar el examen de admisión el 3, 4 y 5 de enero de 2006.
Por su lado, el teniente primero Carlos Antonio Martínez Alvarado, de 25 años, originario de Managua, con la especialidad de Artillería Antiaérea, aseguró que durante los cuatro años de estudios en la Academia Militar aprendió muchos conocimientos que los ha puesto en práctica durante ocho años de trabajo.
Llamado a bachilleres
"Es una carrera muy bonita debido a que cada día aprendemos muchas enseñanzas. Los primeros días en la Academia son duros en la preparación educativa y académica, pero cuando nos graduamos, sentimos mucha alegría porque vamos a servir a la patria donde el mando superior nos envíe", manifestó.
Espera que muchos jóvenes bachilleres entre 18 y 20 años, aptos física y mentalmente, con 1.65 metros de estatura (hombres) y 1.61 metros (mujeres), solteros, sin hijos, sin estar sujeto a proceso penal ni haber sido condenado por los órganos judiciales y aprobar exámenes de admisión, ingresen a la Academia Militar.
Expresó que al concluir sus estudios son beneficiados con viviendas, atención médica gratuita a él y su núcleo familiar, préstamos, cotizan para un seguro personal y aseguran su futuro a la hora de su retiro de la institución castrense.
Mientras tanto, la teniente primero Liseth Galea, originaria de El Viejo, Chinandega, jefa de pelotón del Segundo Comando Militar Regional instó a las jóvenes bachilleras escoger la carrera castrense porque las mujeres han ganado espacios en el Ejército de Nicaragua, donde muchas son oficiales con puestos de importancia.