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Pobladores de balnearios en crisis por Marea Roja

Alrededor de 280 pescadores y unos cincuenta ostreros junto a sus familias están preocupados porque llevan casi dos semanas sin vender lo suficiente para subsistir.

Pobladores de los balnearios leoneses de Las Peñitas y Poneloya, claman un SOS ante la crisis que viven por la baja en la venta de pescado debido a la presencia de marea roja en la zona.

Alrededor de 280 pescadores y unos cincuenta ostreros junto a sus familias están preocupados porque llevan casi dos semanas sin vender lo suficiente para subsistir.

En un recorrido por el poblado de Las Peñitas, constatamos que la gente desayuna y almuerza pescado de diferentes maneras, primero para impedir que se descompongan y segundo porque no tienen de dónde echar mano para comprar otro alimento.

“Estamos regalando el pescado que no se vende a la misma población costera que lo está consumiendo porque no tiene el real diario para el arroz, no estamos saliendo en lanchas como antes porque el combustible está caro y no sacamos ni siquiera para eso”, externó Ramón Antonio Mejía, pescador tradicional.

Según los lugareños es el pescado que distribuyen en los mercados locales, como la macarela y el pargo blanco el que no venden porque la gente tiene miedo, sin embargo el pargo rojo lo siguen comercializando en restaurantes de varios departamentos del país.

Los bares resienten la situación porque inclusive los turistas no están llegando, “claro a los extranjeros les llama la atención los mariscos, pero se han corrido”, refirió Griselda Pulido.

Mantener alerta

El Silais León ha decomisado100 docenas de conchas negras y cócteles en distintos lugares.
La doctora Miurel Gamez, directora del Silais-León confirmó que hay marea roja en las Peñitas y Poneloya y que podría durar entre cuatro a ocho semanas.

El por qué no hay ningún caso de intoxicación registrado en el departamento, pese que la gente asegura consumir moluscos, explicó que pueden tener menos toxinas en unas áreas que otras, “ pero es cuestión de suerte, hay que mantener alerta para evitar daños”.

Los pescadores y ostreros demandan la presencia de las autoridades locales y un estudio minucioso de la contaminación de los moluscos en ambos balnearios.