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Socios se les van “arriba” en asunto de las tierras


TELPANECA MADRIZ -Pese a que en tiempos de la administración sandinista predicaban hasta la saciedad que luchaban por la igualdad de la mujer y el hombre hoy en día los mismos que manejaron ese discurso, en la comunidad de Santo Domingo en la jurisdicción del municipio de Telpaneca, son quienes están contra las féminas campesinas.
A pesar de que aparecen en los títulos originales de cerca de dos mil manzanas de tierras que les entregó la Reforma Agraria, los varones se repartieron grandes extensiones y a las damas sólo les entregaron media manzana de terreno.
Un grupo de ellas viajó a Estelí, hasta el Ministerio del Trabajo y a la delegación regional del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos a exponer este problema.
En el título original aparecen registradas más de mil cuatrocientas manzanas de terreno con 269 socios. Pero los socios varones “se les fueron arriba a las damas” en 1990, ya que se repartieron las tierras en partes iguales y se olvidaron de las féminas.
Pero ahora un grupo de campesinas encabezadas por Martha Nubia González Polanco dijeron que van a luchar para que sus derechos se les respeten.
Ellas con el apoyo de los campesinos Sixto Bellorín y Zacarías Padilla, se presentaron ante el doctor Carlos Antonio Gómez, asesor legal del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos en la delegación norte en Estelí para presentar la formal denuncia.
Pese a que desde en tiempos del gobierno sandinista esa cooperativa se dividió en dos, los problemas no se daban como ahora. Según las afectadas, todo se registra ahora porque el presidente de la cooperativa es desalzado de la Resistencia y éste cuenta con el visto bueno de algunos directivos del FSLN a nivel local y departamental.
Un serio conflicto se registra en la comunidad Santo Domingo, en la jurisdicción del municipio madricense de Telpaneca, ya que, según denuncias presentadas por varias mujeres campesinas que son socias originales de la cooperativa agropecuaria Gaspar García Laviana, los socios hombres las marginaron y en el momento de repartirse más de un mil 400 manzanas de tierra, ellos tomaron grandes extensiones y a las féminas sólo les dejaron lotes de cincuenta varas cuadradas.