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Cuarto intento de fuga en cárceles de Bilwi


PUERTO CABEZAS, RAAN
Es la cuarta vez en lo que va del presente año, que reos de alta peligrosidad fracasan en un intento de fuga de las cárceles de esta ciudad. Así lo dio a conocer el subcomisionado Alberto García, jefe de Auxilio Judicial de la Policía de la RAAN.
Según García, el fin de semana pasado, reos de alta peligrosidad aprovechando los cortes de energía eléctrica, rompieron el candado de la puerta de su celda y estaban a punto de escapar cuando fueron delatados.
“El plan era esperar la madrugada para salir de la celda, matar a los dos custodias, tomar las llaves y abrir las demás celdas ocasionando una fuga masiva”, expresó el jefe policial, quien al mismo tiempo dijo que los reclusos tenían en su poder más de 20 varíllas con puntas y filo, las cuales han elaborado de los barrotes que han quebrado.
109 prisioneros
En las celdas policiales de esta ciudad hay actualmente unos 109 privados de libertad, de los cuales unos 16 ya tienen sentencia firme y condenatoria, personas con penas de hasta 25 años que deberían ser trasladadas a un centro penitenciario, debido a que en estas cárceles no hay condiciones para que éstos cumplan sus sanciones.
“El hacinamiento y las trifulcas entre reos son una de las constantes, siempre están peleando por la comida, rivalidad y cuentas entre ellos. Otro de los problemas es la saturación de las celdas, es que no hay un presupuesto para albergar a tantos prisioneros”, dijo el subcomisionado García.
“Por otro lado, los constantes cortes y altos voltajes generados por la empresa generadora de electricidad han provocado que se queme el motor eléctrico que sirve para bombear el agua a las celdas, y cuando esto sucede es que se dan las alteraciones en las celdas, buscando doblar los barrotes y abrir los candados, y es por eso que urge un sistema penitenciario aquí en la región o que se traslade a los condenados a un penal del Pacífico”, manifestó el jefe policial.
Los principales cabecillas y dirigentes de las acciones son los ya condenados, quienes constantemente buscan la oportunidad para escapar. A la presión provocada por los presos se suma la falta de personal para atender y vigilar a los encarcelados, ya que seis policías no son suficientes ante la población carcelaria existente.