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Lluvias arrastran todo en Las Minas

* Calles y casa anegadas, desbordamiento de caños y cero asistencia * Comités de emergencias brillan por su ausencia y pobladores se “salvan como pueden”

LAS MINAS, RAAN -Setenta minutos de lluvia en el triángulo minero fueron suficientes para demostrar la vulnerabilidad a la que están expuestos los más de 120 mil habitantes urbanos y rurales de Rosita, Siuna y Bonanza.
Cerca de 60 familias afectadas por desbordamientos de caños en Rosita, la noche del domingo último, demostró también la debilidad del sistema de defensa civil, el que definitivamente no funcionó en el momento que fuertes corrientes amenazaban con arrastrar a la gente que transitaba por las calles.
Ausencia de grupos de salvación
La ausencia de las autoridades locales, grupos de apoyo y rescate, fue notoria, cuando unos veinte establecimientos de negocios en el mercado y sus alrededores, en su mayoría con familias adentros, estaban anegados y en peligro de que sus propietarios fueran tragados por las crecidas aguas desbordadas por el caño "peine de mono", donde un niño de seis años fue rescatado de las corrientes.
“La comisión de evaluación de daños se presentó al lugar, después que cesó la fuerte lluvia del domingo”, expresó Daniel Soza, propietario de un bar ubicado sobre la calle central del mercado, en Rosita. “Para nada se gastan millones de córdobas en talleres y capacitaciones sobre defensa civil, si en el momento crítico los coordinadores municipales prefieren dormir e ignorar la tragedia ajena”, se quejó el lugareño.
Unos a la bulla...
Teresa Mendoza, propietaria de la sala de belleza "Hetling", reportó que la infraestructura de su establecimiento fue sacudida y la planta baja resultó anegada, a tal punto que le causo daños como grietas en las paredes, en la cañería, inodoros, baños, salas y en el área de venta.
Agregó que gran parte de sus productos cosméticos fueron arrastrados, y los pocos que flotaban, eran tomados por individuos que aparentaban ayudar en su causa, pero sólo aprovechaban la desgracia "para robar todo objeto de valor" anotó.
El fiscal de Rosita, Bonanza y Prinzapolka, Reymundo Arróliga Triana, aseguró que la oficina del Ministerio Público, ubicada cerca del mercado de Rosita, resultó dañada en su parte interior, al averiarse la cañería, servicios higiénicos y parte de los cuartos y sala.
El lunes último, el defensor público en esta ciudad, Léster Calero Sánchez, al igual que el fiscal Arróliga, se declaró damnificado por las fuertes lluvias, por lo que ambos pidieron posada en el Juzgado Local, donde pasaron la noche, por temor a que fueran arrastrados por la corrientes.
Daños cuantiosos
El informe oficial del Comité de Emergencia, presidido por el alcalde José Iglesias Ramírez, comunicó que dos puentes de madera, utilizados para el paso vehicular, y otros dos puentes para el paso peatonal, han sido destruidos, así como una alcantarilla sobre la vía a Bonanza.
También fue averiada la red del sistema de acueductos, al ser desprendidos y arrastrados cinco tubos de la línea de conducción. Miguel Martínez, de Enacal en Rosita, estimó los daños en 51 mil córdobas, y anunció que el servicio de agua no potable se reanudará hasta el próximo fin de semana.
El colegio autónomo "Santa Rosa de Lima" sufrió el desplome de su cercado frontal de mallas metálicas y cemento.
Reportan que 123 adultos y 128 niños y niñas resultaron afectados por las lluvias que han azotado la ciudad de Rosita, donde las letrinas y pozos particulares y comunales aún se encuentran inundados.
Los afectados perdieron enseres domésticos, productos básicos, ropa, calzado, madera, animales porcinos y avícolas. Los barrios Vicente Siles, José Zeledón, Lucía Montoya, Sol de Libertad, Sandino, 28 de mayo, Ana María, 19 de julio, Bambana y las comunidades rurales de Susun, Zopilote y Tipispan, resultaron afectados, según el comité de emergencia.
Caños peligrosos
El vicealcalde de la ciudad, Trinidad Bravo Téllez, dijo no haber visto ni sentido un desbordamiento de caños, como el originado en la noche del domingo, que ladeó y anegó su establecimiento de negocio.
Añadió que los caños, usados como vertederos de desechos, como el "peine de mono", en el mercado de Rosita, el de la "María Pinock", en Bonanza, y el del Pedro Joaquín Chamorro, en Siuna, se tornan peligrosos durante las tormentas y ondas tropicales.
Bravo pidió que "el Sinapred sea más activo, porque de lo contrario las desgracias aumentarán en su municipalidad”. Los barrios ubicados en la parte baja de las localidades de Siuna, Rosita y Bonanza, son considerados como las más vulnerables, debido al cúmulo de todas las aguas descendidas de las partes altas.