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Tortilleras en grave peligro

* Oficio que es casi símbolo de la abnegación materna, deja a mujeres con pulmones deteriorados y sin visión * Proponen reubicar cocina hacia lugares abiertos, adaptar nuevas tecnologías como cocinas ecológicas que son cerradas y tienen chimeneas * Orientar atención especializada a pacientes para disminuir afección en la función pulmonar

LEÓN
Un estudio reveló científicamente que existe un deterioro de la función pulmonar en las tortilleras a causa de la exposición al humo de leña durante largas jornadas al día.
El 68 por ciento de las mujeres incluidas en la investigación presentan deficiencia en el funcionamiento de los pulmones, lo cual se conoce en varias partes del mundo como neumoconiosis por exposición crónica a humo de leña en lugares cerrados.
El estudio fue realizado en cincuenta mujeres de cuatro repartos de León, quienes fueron sometidas a un examen de espirometrías para medir el funcionamiento respiratorio.
UNAN apoya estudio
“Cada examen cuesta unos 700 córdobas, pero el Departamento de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina de la UNAN, nos facilitó el aparato. Pudimos analizar las muestras y descubrir la situación de salud de estas mujeres, que es similar a todas las que echan tortillas”, indicó Darwin García, estudiante del quinto año de Medicina.
De las personas analizadas, el 96% nunca ha fumado y la mayoría sufre tos, cansancio al caminar, y deben detenerse con frecuencia para tomar aire. Entre más tiempo han estado expuestas al hollín el grado de deterioro es mayor, por lo que presentan pulmones duros que no permite la adecuada entrada y salida de aire.
Proponen soluciones
Entre las soluciones, los estudiantes y tutores proponen cambiar la ubicación de la cocina hacia lugares abiertos, o bien, adaptar nuevas tecnologías como las cocinas ecológicas que son cerradas y tienen chimeneas para la salida del humo. Además, orientar atención especializada a las pacientes para disminuir los efectos devastadores de la afección en la función pulmonar.
“Ninguna de las tortilleras va a dejar de trabajar, es su modo de vivir, pero pueden detener las afecciones a sus pulmones y mejorar su nivel de vida exponiéndose menos al humo”, indicó Jonathan García, uno de los investigadores.
Los otros investigadores son los estudiantes Armando José García, Martha Gámez; y los tutores los doctores Edgar Delgado, Luis Blanco y León García.
La señora Vilma Montes, quien echa tortillas hace más de cuarenta años, tiene un ecofogón. Considera que el ambiente donde labora ha mejorado, porque además de ahorrar leña ya no inhala humo, siente menos molestias que antes al respirar y menos afecciones en los ojos. Hace un par de años fue operada de la vista a causa del contacto directo con el humo.
Un trabajo de generaciones
La misma situación enfrenta Florencia Espinoza, una anciana de setenta años que empezó a palmear a los doce años. Actualmente perdió la vista, y su hija Marina asumió el trabajo para mantener a su familia.
Marina a diario elabora cuatrocientas tortillas. Palmea desde las cinco de la mañana a las cuatro de la tarde. El techo de la cocina es bajo y el humo penetra todo el día en la vivienda donde viven varios niños.
“A mí no me molesta el humo, pero claro, si tuviera otra alternativa de trabajo me cambiaría porque sé que esto me afecta y podría quedar como mi madre”, comenta con cierta inocencia. No logra percatarse del grave peligro que enfrenta.
Los síntomas
La enfermedad de la neumopatía por humo de leña se caracteriza en fase inicial con bronquitis crónicas, y en fases avanzadas por fibrosis pulmonar. Las lesiones progresan lentamente, por lo cual se considera que debe transcurrir más de veinte o treinta años para que la lesión se haga aparente. Es necesario asistencia médica para controlar los estragos por exposición al humo.