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Jinotepe, aquel pueblito

* Todavía conserva un clima fresco y agradable * Atractiva, con bellas playas y sus infaltables fiestas * No escapa a la pobreza imperante que empuja a emigrar a Costa Rica

— Alberto Cano E. —

Exaltada por poetas y trovadores, Jinotepe, arriba a 121 ańos de ser ciudad, y el pueblecito que describen los cronistas quedó atrás para dar paso al progreso y al desarrollo; por suerte, a través de la historia Jinotepe ha contado con alcaldes progresistas.;


A sólo 45 kilómetros de Managua y en la parte más alta de la Meseta de Los Pueblos, Jinotepe, a pesar de la manera brutal con que ha sido castigada la naturaleza, todavía conserva un clima fresco y agradable que la hace privilegiada respecto del resto de los pueblos de oriente.;


Atractiva como siempre, Jinotepe, es igualmente famosa por sus bellas playas, en especial las de Huehuete --paradisíaco lugar donde según la leyenda apareció la imagen de Santiago, que es el patrono de la ciudad, y cuyas fiestas tienen lugar aquí el 25 de julio--, además de Tupilapa, El Bosque, Aragón y otros donde desemboca el histórico Río Grande de Carazo.;


El Jinotepe de los abuelos;


Por supuesto que el Jinotepe actual en nada se parece al que describieron los abuelos: de calles polvorientas, entristecidos candiles, fogones encendidos, cercos de pińuelas y casitas pueblerinas con amaneceres de aire fresco y atardeceres nostálgicos, como dice el poeta Luna Silva; y luego de más de un siglo la ciudad se ve alborotada por sus cuatro costados por un mercado que ya no da abasto, una avenida central en la que abundan los negocios, dos súperes, tiendas por todos lados, bares y restaurantes, y, además, rosticerías.;


Es curioso, pero Jinotepe, ya dejó de ser la ciudad dormitorio que para muchos era. Ahora la actividad económica, incluso las transacciones bancarias se realizan en la que también es cabecera departamental de Carazo, mientras el turismo que para muchos sigue siendo una buena alternativa para el desarrollo sigue sin explotarse a pesar de lo mucho que en esta materia tiene que ofrecer la ciudad.;


Por supuesto que el interés de los que han llegado a ocupar la silla edilicia es procurar el bienestar de los ciudadanos y sacar adelante al municipio con sus comarcas y el casco urbano, pero hay problemas tan visibles como el mercado, por ejemplo, que aun está en los planes de la actual administración a cargo del doctor Tomás Guevara Enríquez, considerado como uno de los mejores alcaldes que han pasado por Jinotepe.;


Hasta hace días, el centro histórico de la ciudad se hallaba atestado de buseros en rebeldía que se resisten a trasladarse a la nueva terminal, construida con esfuerzo de un grupo de inversionistas, mientras gran parte de la ciudad ha sido absorbida por comerciantes que también se han apostado en las aceras de la parroquia Santiago, sede del gobierno eclesial en Carazo, lo que ha creado malestar en feligreses y sacerdotes.;


Emigración a Costa Rica;


La falta de empleo, como en distintos lugares del país, es otro de los problemas que resiente la población, y ante la falta de oportunidades muchas personas han tenido que emigrar a Costa Rica, otras a la capital, y en el peor de los casos a las mismas ciudades del departamento, con lo que creen resolver sus problemas.;


Por supuesto que, a pesar de todo, el crecimiento de la ciudad --con más tendencia hacia el sur-- ha sido ordenado, y lo que antes era considerado como sector rural ahora es el nuevo centro de Jinotepe, con proyectos habitacionales como Belén (uno y dos), San Rafael, y la zona de El Aguacate. Consecuencia de lo anterior es la mayor demanda de los servicios básicos.;


De ahí que uno de los problemas más graves que enfrenta la ciudad en este sentido, es la falta de agua potable, barrios enteros han quedado desabastecidos durante días y la empresa aguadora se ha visto obligada a aplicar un estricto programa de racionamiento para asegurar que el vital líquido llegue a más personas; pero, en cierta medida, este problema también tiene que ver con la eficiencia con que actúan los funcionarios.;


Se dice, además, que Jinotepe sigue siendo una ciudad segura, lo que resulta discutible. Antes --recuerdan los abuelos--, las familias salían a las aceras de sus casas para compartir las tardes de las que hablan los poetas; las casas no eran tan seguras y raras veces de hablaba del robo y la ratería, y en las calles la gente del pueblo amanecía y nada pasaba, eso ya no es posible, pues los delitos se disparan todos los días y la existencia de pandillas ya cobran valiosas vidas humanas. La Policía hace lo que puede, pero la delincuencia ;
siempre se sale con la suya, mientras la población ha tenido que organizarse para salir al paso de los malhechores.;


A pesar de todo, Jinotepe sigue siendo una ciudad altamente hospitalaria; la gente es amable y carińosa; hay un creciente movimiento cultural artístico que sobrevive por cuenta propia; muchos alcaldes han hecho lo propio; cuenta con escuelas, institutos, universidades públicas y privadas, con la siempre respetable Normal de Jinotepe y con mucha buena gente, que a pesar de la adversidad siempre se ve con ánimos y estoicismo dispuesta a ganarle la batalla al desencanto.;