Cultural

Visconti el aristócrata marxista


— Rafael Vargarruiz —

La belleza, decadencia o excelencia.;


Visconti para recrear la irrealidad cinematográfica, pedía a sus actores no sólo que supieran adaptarse perfectamente al vestuario; sobre todo de época, si no que también usaran perfume y agua de colonia como en la vida real. Un día detuvo una filmación porque el tocado que cubría el rostro de la Mangano, le impedía fotografiar un cierto reflejo en la pupila del ojo que transmitía, para él, una emoción que necesitaba. Giuseppe Rotunno, Pasquale De Santis y Armando Nannuzzi, serían sus principales directores de fotografía, que crearían y recrearían la obsesión de lo excelso hasta en los mínimos detalles. Recreación que veríamos en todos sus films.;


El gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, es llevado a la pantalla por Visconti en 1963, Visconti prepara el guión en conjunto con Suso Cecchi d’Amico, Pascuales Fusta Campanil, Enroco Medioli y Massimo Francios, hago mención de esto para subrayar la seriedad con que se trabaja en el cine y la tarea acuciosa de hacer una adecuada transformación del lenguaje literario al cinematográfico. Sobre un excelente guión, un buen Director puede hacer una obra maestra. Sobre un mal guión, no hay nada qué hacer.;


Visconti convence a Burt Lancaster de recrear el personaje principal, el príncipe Don Fabricio Salina en la compańía de Claudia Cardinal (Angélica Seńora) y Alain Delon (Tancredo Falconeri).;


ŤRocco y sus hermanosť, ŤEl Gatopardoť, ŤLa muerte en Veneciať y ŤLa caída de los diosesť, serían sus obras maestras, las cuales merecen en otro momento, su propio análisis. ŤEl Gatopardoť, es un ejemplo magistral de la literatura llevada a la pantalla, un hito de la traducción de la literatura al cine. La secuencia del baile en que se va develando la trama, es extraordinaria y la capacidad histriónica de Lancaster, bajo la dirección del maestro. Impecable. ;


Después de bregar con Lampedusa, Visconti incursiona en el incesto en ŤVagas estrellas de la Osa Mayorť (1965), llevando a la Cardinal como Sangra y al Francés Jean Cerril como Gianni.;


En 1966 filma, ŤLa bruja quemada vivať; con Silvana Mangano (Gloria) Ansie Girardot (Valerio), Francisco Rabal (Esposo de Valerio) y Massimo Giroti en el papel del deportista, en el extrańo episodio que él escogió dirigir, del film, ŤLas Brujasť.;


En 1967 la crítica le es desfavorable con su adaptación de la novela de Albert Camus (El extranjeroť, acusándolo de haber llevado a la pantalla la novela de Camus de una forma literal. Es decir, la codificación al cine, no había funcionado. El responderá a esa crítica, en 1970 llevando a la pantalla ŤLa muerte en Veneciať de Thomas Mann.;


En 1969 filma ŤLa caída de los diosesť con guión del mismo Visconti, Nicola Badalucco y Enrico Medioli. Junta un reparto de primera línea; Dirk Bogarde (Friedrich Bruckmann), Ingrid Thulin (Baronesa Sophie von Essenbeck), Helmut Berger (Martin von Essenbeck), Helmut Griem (Aschenbach), Charlotte Rampling (Elizabeth Thallman) Florinda Bolkan (Olga), entre otros. Con ellos hace un estudio de los entretelones de la alianza de la burguesía alemana con el nacional-socialismo y las luchas internas nazi por el control del poder.;


ŤLa caída de los diosesť no es tan solo un estudio del poder absoluto fascista y punitivo el cual llevó hasta la muerte, como sabemos, a varios millones de judíos junto con otros sectores marginados. También es la perversa relación de la oligarquía, representada por la familia Essenbeck, dueńa de fundiciones y grandes productores de armas, con el poder mismo, y su inminente rendición frente a él, antes de perder sus prebendas. Un estudio de la decadencia del espíritu humano inmolado al Moloc del poder-dinero.;


En 1970 realiza ŤLa muerte en Veneciať. La novela de Thomas Mann es traducida al lenguaje cinematográfico por Visconti y Nicola Badalueco. La muerte en Venecia es uno de los ejemplos en los cuales el cine sobrepasa en mucho a la literatura. Obra maestra del cineasta italiano y un homenaje al también misterioso músico perfeccionista; Gustav Mahler, de quien Visconti utiliza su 3ra. y 5ta. sinfonía como fondo musical, para recrear la historia del artista en busca de la belleza.;


La historia de Gustav Aschenbach (Dirk Bogarde) y de su platónico-metafísico idilio con Tadzio (Björn Anderson), ante su madre, extraordinariamente interpretada por Silvana Mangano. Las secuencias de la persecución de Aschenback al adolescentes tadzio por las calles plenas de muerte de Venecia, en que la peste lo contamina todo, son inmortales. El tinte de pelo que se le corre sobre el rostro, el afeite también sucumbiendo al calor de una actuación inmortal de Dirk Bogarde, que culmina con su muerte en la playa del Lido. Una playa espectral cubierta tan solo por un sol diluido entre las nubes y el crespúsculo y el cadáver de Aschenbach que es levantado por los empleados amortajado por la quinta y brutal sinfonía de Mahler. La muerte en Venecia es el preludio para retrato en familia en un interior.;


En 1973 filma su desigual y decadente Luwdig sobre el llamado Rey Loco. (Luis II de Baviera) interpretado por Helmut Berger. Una recreación de la decadencia de la realeza europea y sus excesos, transgresiones y extravíos. Con música de Richard Wagner quien es interpretado en el film, por Trevor Howard.;


En 1974 Visconti escribe su testamento ŤGrupo de familia en un interiorť, nuevamente con Burt Lancaster en el papel de El Profesor, Silvana Mangano como Bianca Brumonti, Helmut Berger como Honrad Hübel, Claudia Cardinale como esposa del Profesor y Dominique Sanda en un papel especial de madre. Visconti con ŤGrupo di famiglia in un internoť, da su visión del choque generacional, social, clasista y cultural que se está dando en ese momento en Italia, pero que refleja lo que va a venir y está sucediendo en el mundo actual, la decadencia de los valores éticos, morales, familiares (sociales) y la muerte o exterminio paulatino de la cultura universal (occidental) por la nueva generación de tectnócratas, generación ignorante, emocional y despiadada que arrasa y arrastra todo a su paso por cosechar dinero y escalar sobre los cadáveres de sus congéneres, no importa cuántas bajas queden en el camino. La reacción de Burt Lancaster es la reacción estupefacta de Visconti ante un mundo que comienza a desaparecer, no para construir un mundo mejor, sino para hundirse en sus propias miserias. Quizás por eso su film póstumo fue El Inocente (1976) sobre la novela de Gabriele d’Annunzio con Giancarlo Giannini (Tulio Hermil), Laura Antonelli (Giuliana Hermil), Jennifer O’Neill (Condesa Teresa Raffo).;


Un inocente Visconti que fue implacable con su crítica social, sobre todo contra la burguesía, la aristocracia y las oligarquías europeas que las reconoce como los restos mortales, pero perversos, de esa clase dominante que concibe el mundo como la Metrópolis de Fritz Lang. Fue obsesivo por antonomasia en la búsqueda de la perfección del cine dejando una marca indeleble de calidad y de excelencia difícil de igualar. Visconti, el aristócrata marxista, fue consecuente hasta su muerte al lado de los valores más sagrados de la humanidad y del don divino de recrear la belleza y la perfección. El maestro creó una escuela de Culto. Las vagas estrellas de la Osa Mayor lo reflejan e interrogan en su inmortalidad.;


El Madrońal, Septiembre 12 de 1999.;