Cultural

Angel Martínez Baigorri


— —

Ernesto Cardenal;


(Fragmento del 2ş tomo de sus Memorias próximo a publicarse);


Gran poeta teológico y gran poeta místico Ángel Martínez. He dicho que era flaco y blanco como un cirio. Pero era un cirio encendido y su alma era la llama. Curiosamente el primer recuerdo que tengo de él, cuando yo estaba en el 5ş grado de primaria, no tiene que ver con la poesía sino con el deporte. ;


Habíamos ido a Managua llevados por el Padre Ángel para un juego de fútbol ;
entre los grandes del colegio de nosotros y los del Bautista, un colegio protestante de Managua. En aquel tiempo los protestantes y los católicos estábamos en guerra. Gritábamos unos y otros; los unos contra los otros. Y hubo un pleito por no sé qué falta o fallo del juez o no sé qué, y estábamos enfrentándonos los muchachos cuando de pronto se enfrentan personalmente el Padre Ángel y el Pastor que era el director del colegio protestante (en medio del griterío general); y el Padre Ángel se arremanga la sotana para darse de trompadas con el otro que era un yanky altote, y el yanky le dice que no le pega porque está con sotana, y el Padre se iba a quitar la sotana —era flaco pero forzudo, puro nervio y huesos, un cuerpo de pelotari. Pero no se pegaron.;
Había nacido en Navarra donde el Ebro se hace ancho como un lago, y había renacido en Nicaragua, como él decía, en el colegio frente al lago. Allí su poesía se fue haciendo cada vez más buena y más abundante. Coronel al principio no lo quería leer, aunque Pardinas le decía que era bueno, porque no creía que pudiera haber un poeta jesuita —sin embargo conocía bien a Hopkins. ;


Después fue gran lector, admirador y comentador del “Pater” (así Coronel lo llamaba). Empezaron a escribirse muchas cartas, Ángel desde el colegio y Coronel desde el río. Las cartas de Coronel eran buenísimas y Ángel nos las leía a Carlos y a mí de 16 ańos, en su cuarto con los papeles alborotados por el viento del lago. Coronel le había escrito que esperaba mucho de nosotros (¿o fue Ángel a Coronel? ya no me acuerdo). Coronel estaba todavía en su época de los sonetos. Se los leía en el río a sus hijos gemelos, que tendrían ¿cuánto? como 7 ańos, y sólo los consideraba buenos si veía que ellos los entendían y les gustaban.;


Renacido en Nicaragua, Ángel ha sido de los poetas que más ha cantado a Nicaragua. Decía: “No es que yo cante a Nicaragua: Nicaragua canta en mí”. también decía que Nicaragua lo había amado a él como él amaba a Nicaragua. ;


Mucha gente se sabía de memoria poemas suyos a ciudades, paisajes y cosas nicaragüenses hechas símbolo por él, como aquel su poema a la flor de café que dura sólo un día: “Flor de café, flor de café, te esperé todo un ańo y sólo un día / te disfruté”.;


También la ceiba fue un símbolo. Recién llegado canta a la ceiba bajo la cual nosotros los chavalos jugábamos, y él dice que la heríamos con nuestras navajas y ella sangraba su resina; la compara a él; como él sangraba sus renuncias, supongo yo. Amó y cantó varias ceibas, especialmente aquella muy grande, cerca del lago, bajo cuya sombra leía y que el dueńo del terreno mandó derribar para tener unos cuantos metros más de siembra de algodón.;


El lago siempre presente en su ventana fue varios símbolos. Lo era de su paz cuando estaba tranquilo sin una ola, y de sus angustias cuando lo oía gritar de noche. Un gran símbolo de su vida fue el río San Juan que va del lago al mar. Uno de sus famosos poemas fue un bańo en el río San Juan, en la hacienda de Coronel que comienza diciendo “Me he bańado en el río y en la aurora” (y que los gemelos aprobaron). Uno de sus principales libros fue Río hasta el fin, escrito en un mes, durante el viaje de un mes por el río hasta la desembocadura, en el que fue predicando, bautizando, celebrando matrimonios, y además escribiendo todo el tiempo. El viento del río le lleva unos papeles que había escrito y eso es también parte del poema. Describe las selvas, islas, raudales, afluentes, ranchos por donde va pasando. Celebra misa en las ruinas del Castillo donde fue la hazańa de la Rafaela Herrera. Pero más que un poema geográfico es un poema teológico. Al fin, el mar, que también es Dios, y es el mar por el cual vino desde el río Ebro que se hace casi lago frente a Lodosa, su pueblo. Termina el mar y empieza el cielo, como la vida tras la muerte.;


Fue enfermizo desde nińo, tuvo como 20 operaciones mayores, al final le quedaba sólo un cuarto del estómago por sus úlceras. Un médico le dijo, me contaba él, que sus padecimientos del estómago eran porque él sentía con el estómago.;


Escribía tanto que no todo lo que escribía podía ser siempre igualmente bueno; en vez de trabajar más lo ya escrito, escribía más. Al morir dejó como 30 libros de poesía, la mayor parte inédita, y muchas otras cosas. Su poesía, tan abundante, giraba alrededor de unos cuantos símbolos principales. El más usado de ellos era el Ángel, como nombre suyo y como realidad. Un verso que ha repetido mucho era “Se siente el vuelo y no se ven las alas”. La Palabra es también una palabra a la que él recurre mucho; la palabra junto con el silencio. La creación ha sido hecha por la Palabra. Y mucho nos decía él que en griego “creación” es “poema”. Así le llama San Pablo a la creación de Dios, POIEMA, como un poema de Homero. Y Creador es “poeta”. Dios se revela en los seres, y se revela por la poesía. El anuncio del Ángel fue ése: la Palabra hecha mundo. Dios nos ha dado un mundo para que lo viéramos. El universo es metáfora de Dios, la palabra con que se expresa en forma visible. Y Dios, dice también, es un silencio que se oye. Todo esto le reiteraba en su abundante poesía, y en su conversación con nosotros. Conversación y poemas en él eran casi lo mismo.;


Pero sobre todo lo que yo más percibo en su poesía es un inmenso amor a Dios. ;


Creo que en verdad ansiaba la muerte (unión con Dios) y no sólo lo decía como figura literaria. Creo que cuando al final de su vida, en el hospital, su gran amigo el poeta médico Fernando Silva le comunicó el diagnóstico de un cáncer terminal, él lo recibió con gozo.;


Era demasiado espíritu en muy poca carne.;