Cultural

El muralismo en Nicaragua en la década de los ańos ochenta


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En la década de los ańos ochenta en Nicaragua, el mural, la pintura ejecutada sobre una pared, adquiere una importancia inusitada llegando a constituir casi un movimiento.;
La labor pioneril desarrollada en la segunda mitad del siglo XX por Rodrigo Peńalba con la realización de tres murales de contenido religioso, el estilo y asunto del muralismo mejicano llevado a cabo en Nicaragua por César Caracas, o las pinturas murales de los ańos setenta, entre las que destacan las del Centro Comercial Nejapa y la Supermercado Plaza Espańa, fueron superadas en número y variedad temática en la década de los ańos ochenta.;
El movimiento social provocado por la revolución sandinista en Nicaragua al igual que en las revoluciones de México y Chile, generó necesidades de comunicación a través de la plástica, en pro de la conciencia e identificación de la problemática histórica de la sociedad en el país.;
A lo largo de la década muchos medios de comunicación visual se pusieron al servicio de la ideología, entre ellas como asunto novedoso las vallas de anuncios comerciales que conocieron otro uso al divulgar con efusivas imágenes lemas, consignas, entre otros, y hasta pensamientos antiimperialistas del propio A. C. Sandino. ;
En realidad se había desatado un movimiento popular de pintas, graffitis y pinturas populares sobre muros, en conjunto con la realización de obras de artistas nacionales reconocidos e internacionales, quienes en conjunto abordaron diversos temas que iban desde la propaganda de contenido ideológico, hasta mensajes educativos, históricos, coyunturales, bellos o convulsivos, relacionados con la violencia del conflicto bélico de la década.;
Dentro de estas sobresalen como temas La insurrección, que permitió la llegada al poder al Gobierno Revolucionario, esta escenificó la proeza colectiva de la guerra popular, como los murales: “Poder Popular”1980, de 4X15 mts en el Centro Comunitario de la Colonia Nicarao o el mural de Santa Ana en el kilometro 8 C. Sur, 1.5x 25 mts realizados por la Brigada Felizia Santizo. ;
O los murales: “Mujeres en la construcción de la Nueva Nicaragua”1983, en la Casa de la Asociación Nacional de Mujeres Luisa Amanda Espinoza ANMLAE, destruida en 1987, por esta misma asociación, pintado por la “Brigada Muralista Rodrigo Peńalba”, donde aparecen escenas de la insurrección popular, combatientes tras las barricadas con armas de fabricación artesanal o fusiles de guerra.;
En el caso del mural de ANMLAE, entre otras escenas vinculadas a exaltar los valores tradicionales de la mujer en el campo de la producción, la alfabetización y la vida cotidiana, imágenes de mujeres participando en la insurrección, cubiertas ellas con un pańuelo de vestido común o uniforme, empuńando el fusil tras la barricada.;
La representación de la insurrección en los murales de los ochenta en algunos casos tiene una descripción de la base histórica en una amplia trayectoria. En Matagalpa en un mural hecho en 1980 en la Escuela de Formación de Policías por la Brigada Felizia Santizo, hay intenciones de descripción histórica que incluye entre otros las eternas intervenciones norteamericanas y la lucha de Sandino en uno de sus períodos.;
Lo histórico en los temas es otra recurrencia, en el conjunto de dieciséis murales de La iglesia de Santa María de los Angeles del barrio Riguero, un proyecto llevado a cabo por ENAPUN-DAS, la Escuela Nacional de Arte Público Monumental-David Alfaro Siqueiros, dirigido por el italiano Sergio Michelini y con la participación entre otros de veintidós estudiantes de esta institución. ;
La formación de una escuela de arte mural fue uno de los más grandes acontecimientos que al respecto se dieron en esta década. La idea de formación de una escuela para aprender técnicas antiguas como el esgrafiado, el mosaico pictórico y el fresco, modernas como el acrílico artístico o tridimensionales como la aplicación de cerámica al mural, además de la enseńanza de métodos de composición e integración de manifestaciones, pictóricas, escultóricas y arquitectónicas en espacios reales tridimensionales apuntó a la existencia de un movimiento muralista fuerte y permanente en el país.;
Los murales de la iglesia de Santa María de los Angeles, describen en parte de su contenido, parte de la historia de Nicaragua, empezando por la mítica ancestral referencia a los antiguos dioses primigenios: Tamagastad y Cipattonal, hechos en escultura policromada. Los antiguos jefes tribales del inicio de la conquista: Diriangén y Nicarao. Así como los principales personajes de la colonia: Las Casas, Valdivieso y la continuidad de los principales personajes eclesiásticos vinculados a la población, como Pereira y Castellón, Oscar Arnulfo Romero, Camilo Torres y Gaspar García Laviana.;
El mismo conjunto del barrio Riguero recoge la historia particular de San Francisco de Asís, en el mural “Los pobres reconstruyen la Iglesia de Dios”. Así también recoge escenas de los acontecimientos de la época como de las madres de héroes y mártires en el reclamo al Papa por la bendición de sus hijos. Especial mención merece en estos murales las alegorías a la explotación y a la martirología del pueblo representado en el martirio de Cristo, representado en un campesino o el de la redención de los pobres explicados en el altar mayor de la iglesia en medio del clamor de las madres de los mártires de la revolución.;
En la entrada del Mercado Huembes en julio de 1981, se pintó un panel de 1x 8 mts, titulado “Historia de Nicaragua’” donde se interpreta en secuencia la historia del país. Referencias históricas a la insurrección las encontrábamos en “El Chipote”, en el área de Plaza Espańa en Managua, donde en 1983, Róger Pérez y otros pintaron escenas de las masacres y torturas de la guardia genocida, grandes rostros de los héroes y mártires principales de la revolución: Sandino, López Pérez y Carlos Fonseca y combatientes de la lucha insurreccional detrás de las barricadas.;
En la pared frontal del auditorio doce de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua pintados por Ismael Gaitán, Porfirio García y otros miembros de la Escuela de Arquitectura, se describe principalmente el día del triunfo de la revolución, la entrada de los guerrilleros a la plaza principal de Managua, así como la descripción de detalles de la Campańa de Alfabetización. ;
O el caso del mural “Nuestra tierra está hecha de vigor y de gloria” del grupo de Muralistas de Hamburgo 1989, donde en dos paredes 5x 34.5x 48mts, en dos paisajes desérticos se relata la historia de Nicaragua desde el periodo precolombino hasta 1990, relatado solamente a partir de puro objetos y vestigios de acontecimientos. Otro caso de relato histórico pero en el ámbito latinoamericano es el mural “El supremo sueńo de Bolívar” de 25x 100mts pintado por Víctor Canifrú, ayudado por Alejandra Acuńa Moya. Este mural fue destruido en 1990-1991.;
En el interior del Palacio Nacional el tríptico “Los Prometeos”,(1987) pintado por el mexicano Arnold Belkin(m,1992) hace magníficas referencias históricas y de alta calidad plástica a los dos prometeos de la historia de Nicaragua y México, Sandino y Zapata, una apoteosis de imágenes pintadas con aerógrafo, desenvolviendo y reconstruyendo figuras, entre las que aparecen con apropiaciones Fotográficos los improvisados guerreros del pueblo.;
En el Centro Espiritual Oscar Arnulfo Romero Carretera Sur K.11, el pintor italiano Sergio Michelini haciendo referencia al tema de siglos atrás realizado por Ambrogio Lorenzetti, pintó el mural “El buen Gobierno Obrero Campesino (5x 3.5mts) 1987,con el mismo asunto pero en sentido opuesto por su parte otro pintor Aurelio Ceccarelli, pintó en la sala de conferencia de esta institución “El mal Gobierno”. Uno y otro alude con imágenes alegóricas la paz, la alegría, el progreso, así como el desencanto, la desolación, la explotación la guerra y otros consecuencia de un buen o un mal gobierno.;
El enfrentamiento de la población desnuda, desarrapada y desarmada contra todo un ejército también se observa en un mural de mucho simbolismo en el mural del barrio Riguero: “Luis Alfonso Velázquez: David contra Goliat”. Especies de arpías, ericnias, armadas de bandoleros y de cascos militares enfrentados a un nińo con el torso desnudo y la mirada limpia, protegiendo con su indefenso cuerpo a músicos que representan la paz, la alegría, la felicidad.;
Así como la lucha insurreccional también el poder popular, la gente del pueblo se representó en la paz y el progreso. En el mural “Alborada” de Juana Alicia, Miranda Bergman y otros, ubicado e el parque de las Madres de Managua, los protagonistas son los miembros de la población en quehaceres de aprender a leer, cosechar, producir ir a la escuela, manifestarse por sus derechos. Todo un amanecer debajo de un simbólico y sugerente árbol.;
Un “Nuevo amanecer”,(5x 20 mts) 1988,la utopía de una nueva vida fue realizado por el Colectivo Boanerges Cerrato en el centro comunitario de Batahola. En él, personajes de la revolución incluyendo la latinoamericana, participan de las actividades productivas de pobladores indígenas, que entre otro son representados con sus naturales vestidos de poderes de la gloria cristiana tradicional. ;
Una visión óptima de la vida, enseńando el rostro de la alegría a través de nińos trabajadores de la calle, jugando, sonriendo, con el rostro pleno hacia el futuro es el mural del Ministerio de Educación, en el Complejo o Centro Cívico Camilo Ortega Saavedra, de 6 x 13 mts pintado por Cesar Caracas a comienzos de los ańos ochenta.;
En las paredes de la Biblioteca Infantil en el parque Luis Alfonso Velázquez, en el mural titulado “Los nińos son el jardín de la revolución”, 3 x 22 mts, pintado en 1983-4 por artistas norteamericanos como Miranda Bergman, Marilyn Lindstron, y otros artistas norteamericanos los nińos cantan, juegan, leen y suponen eliminar la ignorancia, bajando unos libros que se sujetan con cadenas, rompiéndolas.;
La visión de un mundo superado de la opresión también figura resaltando el papel de la mujer nicaragüense, en “Homenaje a la mujer”, mural pintado en el Parque Luis Alfonso Velázquez, diseńado por Alejandro Canales, mujeres y nińos son pintados simbolizando la vida, el nacimiento, la fertilidad, el empuje, desarrollando también actividades como el jugar o aprender a leer. Este mural fue borrado a principios de 1990. ;
El tema de la producción económica es también representado e imaginado por los pintores muralistas. En el interior de la Asociación de Artistas de Danza, el pintor salvadoreńo Camilo Minero pintó en un panel sobre madera de 3 x 22.5mts, alegorías a la paz con el rostro de Sandino y manos de dos razas entrelazadas que sujetan frutos del cafeto, mientras hombres cultivan la tierra. Este mural fue destruido en 1992.;
El mosaico pictórico de Leonel Cerrato en el Centro Espiritual Oscar Arnulfo Romero, de 3.5 x 5 mts represente a todo color la legendaria imagen de Sandino a la orilla de un río donde las mujeres lavan ropa y campesinos en el fondo de un paisaje labran la tierra. Un caso en el que se combina el importante papel de la mujer en la sociedad con la producción económica es el del interior de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Waslala, en un fragmento de mural de 4 x 4 mts seis mujeres hacen trabajo manual, cosiendo en máquinas de pedal. ;
En la Universidad Nacional de Ingeniería un mural de 5x 5 mts, realizado por Federico Matus y otros estudiantes de Arquitectura, en 1989, describe aspectos de plenos de optimismo de jóvenes que entusiastas, siembran árboles, juegan basketball, realizan investigaciones científicas, labores en la defensa de la patria y otras actividades que figuran en la representación del hombre nuevo, también ahí descrito como un ente, que seńala con su posición el futuro y en sus manos lleva una alusión a lo que es ser revolucionario.;
Otro tema con unidad temática fue el realizado por Alejandro Canales en 1985,al describir en la culata del edificio de telecomunicaciones y correos, actividades relacionadas con los procesos de comunicación con figuras y símbolos de la revolución. En este mural entre otros se describía una inmensa estampilla, en el que parece figurar un satélite de comunicaciones, y antenas parabólicas con actividades de la defensa y la producción. ;
La descripción de la vida cotidiana, así como de las tradiciones populares, es parte fundamental de los asuntos pictóricos de la muralística de los ańos ochenta, escenas de la vida diaria se encontraban en tres murales de estilo primitivista de 3x 12 mts, borrados en noviembre de 1990. Eran detalles de un pequeńo pueblo enseńando entre sus calles y casas nińos y otra gente jugando, o realizando diferentes quehaceres con autoría de diferentes artistas, el de la izquierda de Julie Aguirre, el del centro de Manuel García, y el de la derecha de Hilda Volg, todos pintados en 1980.;
Las tradiciones populares las encontramos descritas en diversos lugares como la descripción del festival popular del Güegüense, con diseńo original de Leoncio Saénz, realizado en 1989, en la técnica de esgrafiado. Además del baile tradicional del güegüense, aparecen escenas de otros bailes como la vaquita o el de la gigantona. En la casa de cultura de Diriamba también se describieron bailes tradicionales como el del “Toro Huaco”4x 12 mts (1987), realizado por Rikki Asher, Marvin Campos y otros.;
También las leyendas populares de León, la Chancha Bruja, el punche de oro, el duende, el Padre sin cabeza, el espanto de Arrechavala, el Cadejo, la Cegua, La Carreta Nagua, etc. son descritas en los murales del Centro Popular de Cultura, Galería de Arte José Benito Silva 8x4mts pintado por Kerving Vázquez, Gerarda Hoogland, Daniel Pulido y otros.;
Murales que tienen otros énfasis dentro sus asuntos son los del Hospital del Nińo en Managua, que entre la sutil temática de propaganda política enfatiza el color utilizando la alta saturación y el énfasis de complementarios. Elefantes amarillos, rinocerontes rojos, árboles fuera del color local. Entre otros un inocuo Lenin pescando entre la maleza despreocupadamente. Formas de expresión fuera de lo tradicional lo encontramos en los murales de Roberto Delgado al pintar los rostros de los mártires en el Centro Popular de Cultura de Estelí, en bellas y coloridas composiciones de planos de color traslapados.;
Caso particular que cita las tendencias surrealistas es el mural inconcluso de Vlady, pintor nacionalizado mexicano, quién en el lado opuesto de la entrada principal del Palacio Nacional, pintó para el tema herejías monstruos y figuras oníricas, tomando en cuenta dentro del paisaje creado la vista del volcán Masaya. Completando la variedad de asunto, temas, técnicas y estilos aplicados en el arte mural en estos época.;
El muralismo en la década de los ańos ochenta en Nicaragua, llegó a tener una fuerza nunca vista en la historia del país. El número de obras realizadas se cuenta en centenares en múltiples técnicas y su ubicación se da en todo el territorio nacional. Además de la realización de ellos en el centro de Managua y sus suburbios hay muchos de ellos que se realizaron en insospechados lugares como Achuapa, Laguna de Perlas, San Miguelito, Tonalá, Waslala además de ciudades y cabeceras departamentales.;
En el andar de la plástica nicaragüense el arte mural de la década de los ochenta reviste un especial e inusitado fenómeno en el arte del país. Un capítulo difícil de repetir por su abundancia y calidad. ;
Bibliografía:;
1) Craven David, Ryder John. Art of the New Nicaragua. New York council for the Humanities. Marzo 1983.;
2)Pérez Díaz Mayra, G. Torres Dolores. El Arte Mural en Nicaragua. Revista Encuentro No 32. Dic. 1987 ;
3)Kunzle David. The Murals of Revolutionary. 1979-1992. University of California Press..London. England. 1995. ;
Pie de foto: Leonel Cerrato. “El encuentro” 3x 38 mts. El retorno de los revolucionarios de la guerrilla urbana y de montańa y su encuentro con sus familiares después del triunfo. Pintado en el Parque Luis Alfonso Velázquez en 1980, borrado en noviembre de 1980.;


Próxima entrega : Realismo en la pintura en la década de los ańos los ochenta.