Cultural

Biografía de mis manos


mis manos que las niñeras lavaban con jabón marfil
porque yo era un puerco que jugaba con el polvo del verano
mis manos de muchacho que no sabía hacer nada
de muchacho demasiado mimado por su mama
mis manos de chavalo pobre vendedor de caramelos
mis manos de chavalo vago estirando una onda
apedreador de garrobos en el cucurucho de los palos
mis manos que enrollaron y desenrollaron yardas y yardas
de sedina cuando elevaba los barriletes tricolores de noviembre
mis manos que a tientas siguieron el hilo
tendido en la noche del laberinto
mis manos bajo las velas puntiagudas de George de La Tour
mis manos que en la oscuridad cavan túneles matutinos
mis manos que fueron clavadas como lechuzas
en las puertas de las aldeas para alejar los maleficios
mis manos hebreas tatuadas con un número desde el antebrazo
mis manos desaparecidas en los hornos de Alemania
mis manos cuya infancia George Perec recordó así: W
mis manos que temblaron de inutilidad pendant la guerre
mis manos de postguerra buscándote entre los escombros
mis manos de ceniza iniciando un vuelo de palomas en las tardes grises
mis manos cuántas veces faltaron de leña en el invierno
mis manos casi borradas por tantos adioses
mis manos que han leído en las piezas de ajedrez
las tácticas de Raymond Roussell y de Borges
mis manos que han buscado las predicciones de Nadja
mis manos de once dedos signo alucinante del Amour Fou
mis manos que han acariciado bolas de cristal
mis manos que han llevado a mis hijos a través de los parques y las montañas
mis manos que han contado en vano las estrellas
mis manos por donde se escapa el agua de los cielos
mis manos que han querido ser un cuenco para tu sed
mis manos que he dado a los mendigos en forma de pan
mis manos que se calentaron con la sopa de los sin nada en los albergues de clochards
mis manos rurales cortadas durante la época de los lirios
mis manos urbanas agarradas a la barra de un vagón del Metro
cuando iba al trabajo o a buscar trabajo en algún lugar de la ciudad
mis manos de Guzmanillo de Alfarache haciendo la guatusa a los poderosos
mis manos tercas que jamás tocarán las manos enguantadas de la Reina de Inglaterra
mis manos de bebedor indecisas en su alcohol muy de mañana
mis manos sobrias de alfarero cuando te escribo
mis manos que llevan a mi boca los ansiolíticos
que me calman del insomnio de mis separaciones
mis manos de pescador que aprendieron de los organilleros
a dar vuelta al carrete de la música que surge de las profundidades
mis manos un puñado de aguamarinas donde se confunden
los colores de las vocales de Rimbaud
mis manos que lanzan guijarros pintados por Mondrian sobre las líneas del mar
mis manos que se alargan con el vuelo de las gaviotas hasta tu isla
mis manos que desean borrar el vaho que empaña
tus puertas de cristal cuando hay tormenta en el mar
mis manos bohemianas que quisieran irse con vos en un carromato por el mundo
mis manos de abanico que nunca soplarán tu rostro
con el aire portuario de ninguna despedida
mis manos que no son de pintor pero esbozan de memoria
las colinas pavesianas de tus caderas
mis manos obscenas o llenas de pudor si quiero
mis manos que pueden ser un biombo para tus pánicos japoneses
mis manos de vidente pero que se vuelven ciegas
cuando se alborota la baraja de tu pelo
mis manos órficas que bajan a tu cuerpo para rescatar
el primer el penúltimo el último grito
del placer de tus uñas enterradas en mi espalda.