Cultural

Noche cervantina en la Biblioteca “Incer Barquero”


Una conjunción de arte pictórico y disertación literaria, realmente sorprendentes, tuvo lugar el pasado martes 15 en la Biblioteca “Roberto Incer Barquero”, del Banco Central. Con las intervenciones previas de Róger Fischer--Coordinador de Cultura y Comunicaciones del BCN--y de Jorge Eduardo Arellano, Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua y ex presidente del Instituto de Cultura Hispánica, patrocinador del evento, una artista plástica y dos doctores en literatura se articularon para ofrecer aspectos novedosos sobre la imperecedera obra de don Miguel de Cervantes. Algo insólito en nuestro medio.
Yomi Amador debutó con una muestra de 25 impresionantes cuadros (100 x 80 cms.) que constituyen, de entrada, un admirable esfuerzo: la concepción y ejecución de una serie unitaria sobre la novela Don Quijote de la Mancha, a través de sus personajes y escenas más significativas. Ello supone una familiaridad con dicha novela que ya querríamos ver en sus colegas mujeres u hombres. Como dijo la pintora, la elaboró en homenaje a los valores que entraña el “Caballero de la Triste Figura”. Entre otros, la equidad y la honestidad, el amor ideal y el afán justiciero, la libertad y la lealtad.
Aficionada y autodidacta, postulando un realismo ingenuo lleno de gracia y colorido, Yomi Amador ha plasmado una integradora visión festiva y una trascendencia visual recreadora, manejando los contrastes de luz y sombra con seguridad y equilibrio. Según confesó, ella pinta sólo de noche y tal vez esto explique los trasfondos oscuros predominantes en sus piezas. Pero algunas poseen una esplendorosa luminosidad que personalmente prefiero, sin disminuir la calidad de la mayoría. Por su parte, Iván Uriarte advierte en esta exposición “un toque de nicaraguanidad” que debería ser apreciado por un público mayor al acostumbrado y cuyo título se explica por sí mismo: “Por los caminos de Don Quijote”.
La convocatoria cervantina abarcó dos breves conferencias magistrales. “Los entremeses intercalados en Don Quijote”, de Nydia Palacios fue la primera. Este aspecto no ha sido tratado antes por ningún especialista. Para concebirlo, Nydia partió sin duda del montaje de “La guarda cuidadosa” y otros entremeses cervantinos que dirigió en los años 70 como promotora teatral del Instituto de Secundaria René Schick. No en vano, la doctora Palacios ha sido la única nicaragüense que impartió durante diez años un curso en el Ave Maria Collage sobre el Quijote.
El doctor Uriarte no se queda atrás al desarrollar otro novedoso aspecto: el paralelo y la relación entre Rocinante y Rucio, el caballo de don Quijote y el asno de Sancho, a quienes eleva a categoría de personajes imprescindibles. También es obvio que parte del cuadro de Yomi Amador, “Inseparables” (en el cual Rocinante y Rucio vuelan juntos y proyectan los rostros de sus amos como alter egos en sus respectivas cabezas equinas). Su estudio es profundo y no cabe aquí reseñarlo. Basta citar sus líneas finales: “La compenetración e interacción de este cuadrivio (Don Quijote-Rocinante y Sancho-Rucio) afecta toda la estructura del texto, compactándolo, dándole coherencia constante, donde cualquier de-
sequilibrio atentaría contra su solidez temporal, lectoralmente establecida con más firmeza cada día”.