Cultural

Un par de cosas sobre Neen

Neen es abreviatura de Neenstars: una generación todavía indefinida de artistas visuales

Algunos de los miembros de Neenstars pertenecen al mundo artístico contemporáneo; otros son desarrolladores de programas informáticos, diseñadores web, directores de videojuegos o animadores.
Las teorías con que describimos nuestra realidad han probado que nuestro gusto por la vida es el gusto por la simulación. Máquinas nos hacen sentir bien con esa condición: ellas simulan la simulación llamada naturaleza, mundo exterior. Abrir la puerta de la casa o abrir una carpeta dándole doble click nos llevan a destinos similares: dos versiones de la realidad, aparentemente impecables, pero apenas empiezas a analizar éstas se disuelven entre sí.
La informática es a Neen lo que la fantasía al surrealismo o la libertad al comunismo. Crea su contexto, pero al mismo tiempo lo puede posponer. Los miembros de Neenstars glorifican a las máquinas, pero fácilmente se aburren de las mismas. Pero siempre compran los últimos productos y estudian cómo éstos construyen momentum. Los Neenstars también hacen cosas con las máquinas. Pueden animar un personaje y mandarle a un rincón.
Neen es perder el tiempo entre sistemas operativos distintos. “Tomad las escaleras y regresad al elevador”: Los Neenstars encuentran el placer en las actividades intermedias. Adoran el copiar, así como Hong Kong duplica sus edificios más existosos. Lo mismo pero con nombres ligeramente distintos: nombres, vestimentas, moda, arte, arquitectura; todo eso importa para el Neenstar. Todo es hecho desde cero, nada del pasado es tan importante.
Neen es sentimental, pero no se trata de identidad, aunque los Neenstars ocacionalmente usan sus identidades como contraseñas para recibir información privilegiada. Porque la identidad del Neenstar es su estado de ánimo, está libre de usar la identidad de otro Neenstar siempre que lo piense necesario. Pero esto también funciona a la inversa: algunas veces el Neenstar inventa el arte de otro, y es ésa la mayor diferencia entre el Neen y el arte contemporáneo.
Mientras que en el arte contemporáneo siempre necesitas ser tu mismo, una especie de Héroe que se pule para reflejar la mejor imagen hasta convertirse en un espejo de sí mismo; en Neen eres una pantalla, un monitor. Un Neenstar proyecta una identidad temporal que está siempre en construcción y se mueve del presente al pasado y al futuro sin limitaciones. Y porque el Neenstar siempre publicará todo en la web, su estado mental se refleja en el gusto del público. Neenstars son personas públicas.
Si la fantasía llevó al ridículo a los surrealistas y la revolución llevó al comunismo al fracaso, me da curiosidad saber adónde llevará la computación al Neen.
* Miltos Manetas, 2000. Traducción: Rodrigo Peñalba
(Texto Original)