Cultural

Dioses del Olimpo: Hera


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Antes he seńalado que Hera, principal consorte de Zeus, era una especie de primera dama en el Olimpo. En correspondencia a su majestad, el arte la presenta como matrona arrogante, caprichosa, casi siempre aparece envuelta hasta los pies en sus vestiduras, coronada por una diadema o una guirnalda y el cetro en la mano. En Italia fue identificada con Juno.;


En la mitología griega se encuentra vinculada a la fertilidad del suelo y en ciertas relaciones con los animales y las plantas. En Argos, Hera se conocía como diosa del yugo y se la llama rica en bueyes; hay que recordar que según las costumbres nupciales antiguas, la novia se compraba con bueyes; la vaca Ío, o la Ío transformada en vaca, depende del mito de Hera; el toro en el pensamiento mítico es agente de fertilidad; Homero llamó a Hera “ la ojos de novilla”. En cuanto a los vegetales se le asocia con las flores y las espigas. ;


De la leche que brotó del seno de Hera y engendró la Vía Láctea han nacido los lirios. La leyenda refiere que cuando Zeus y Hera se juntaban en el Olimpo, el lecho de sus amores florecía.;


El culto sobresaliente de Hera está confiado a las vírgenes y las matronas. Como Hera es venerada igualmente por las doncellas, las madres y las viudas, el culto la conocía como Hera Doncella (Pais), Hera casada (Telía) y Hera viuda (Cheéra); y como la viudez resultaba incomprensible por la condición de inmortal de su esposo Zeus, otros optaron por llamarla Hera Abandonada. Hera se erigió definitivamente en guardiana del matrimonio, responsable de la llave de los himeneos y sus nupcias con Zeus se celebraban por lo menos en ocho ciudades.;


El lugar de su nacimiento se disputaba entre los de Argos y los de Samos. La leyenda de los Argonautas dice que éstos llevaron el culto de Hera de Argos a Samos. Fue criada según unos en Eubea y según otros en Témenos. En la Ilíada Hera manifiesta su predilección por las ciudades de la región peloponesia Argos, Micenas y Esparta.;


El hecho más importante de su fábula, sus nupcias con Zeus, se sitúa en distintos lugares. Las circunstancias de la ceremonia nupcial varían. Según la gente de Eubea, una caverna de la región acogió el primer encuentro de Zeus y Hera. Ese privilegio fue disputado también por pobladores de Creta y de Naxos. ;
Homero cuenta que se unían secretamente en Samos. Los beocios creían que Zeus, después de raptar a Hera se refugió con ella en el Citerón hasta donde la llegó a buscar su nodriza la ninfa Macris. Todos los dioses estuvieron presentes en la boda. La noche de bodas duró trescientos ańos.;


Hay quienes explican la unión inicial de ambos dioses relatando que Zeus para seducir a Hera, desató una tormenta y transformándose en pájaro (cuclillo) azorado, inspiró la compasión de Hera que lo protegió en su seno y después la poseyó.;


Zeus, extremadamente enamoradizo, provocaba constantemente los celos de Hera. Los celos de Hera son famosos como lo atestiguan sus venganzas con Calisto, Ío, Latona, Semele. A Calisto después de dar a luz a Arcas fruto de su relación con Zeus, Hera la transformó en osa; a Letona, amante de Zeus, cuando estaba en cinta de Apolo y Ártemis la obligó a desterrarse hasta que al final fue acogida en Delos; a Semele, estando en cinta de Dióniso, mediante una trampa logró que el propio Zeus la incendiara con sus rayos al unirse a ella tronando y relampagueando; Héracles, el último hijo adulterino de Zeus con Alcmena, es perseguido encarnizadamente toda su vida por Hera. Transformó en serpientes los cabellos de la hija de Laomedonte, Antígona, por el sólo hecho de que ésta pretendía tener el pelo más hermoso que ella.;


Homero muestra a Hera como desobediente y desconfiada, maltratada por Zeus de palabra y de obra, hasta el punto que llegó a colgarla con un peso atado a los pies y cuando Hefesto, el defectuoso hijo de Hera quiso librarla, lo tomó de un tobillo y lo arrojó del Olimpo, de tal manera que rodó por los espacios y desfallecido y maltrecho fue a caer en la isla de Lemnos, donde lo socorrieron.;


El episodio más conocido de Hera es su disputa con Atenea y Afrodita, sobre cuál de ellas debería apropiarse la manzana dedicada a la más hermosa, que Eris, la Discordia, arrojó en el banquete de celebración de las bodas de Peleo y Tetis. La disputa, se afirma, fue decidida por orden de Zeus por Paris, el más hermoso de los mortales, quien concedió el premio a Afrodita. Las tres diosas pretendieron sobornar a Paris. Hera le ofreció el poder; Atenea la victoria en las guerras y Afrodita se comprometió a entregarle la mujer más bella, Helena, esposa de Menelao, el rey de Esparta. ;


Hera, diosa de la castidad, no comete adulterio voluntario, sí daba a luz por sí misma a alguna criatura fabulosa como una especie de desquite por los alumbramientos que Zeus llevaba a cabo por sí mismo como sucedió con Atenea o Dióniso. Homero nos cuenta que la dragona de Crisa (la Pitón de Delfos) a la que daría muerte Apolo, recibió de Hera el encargo de criar a Tifeo, monstruo que ella trajo al mundo por rabia y despecho cuando su esposo Zeus dio el ser a Atenea. Hera se resentía de que Atenea, hija exclusiva de Zeus, gozara del favor especial del dios; en cambio su hijo Hefesto, tenido sin la participación de Zeus, era desdeńado entre los dioses olímpicos por su naturaleza endeble y defectuosa.;


En el caso de Ares, según expresa Ovidio en los “Fastos”, Hera lo concibió sin la participación de Zeus, por medio de Flora que, tocándola con una flor crecida en los campos de Oleno, la que la hizo quedar en cinta, naciéndole después Ares en las tierras de Tracia.;


Privó del habla a la ninfa Eco en castigo por distraerla con sus charlas cuando Hera se proponía sorprender las aventuras de Zeus y algunas de las otras ninfas. A veces tomaba figura humana como cuando increpa a los aqueos con la estrenduosa voz de Esténtor. ;


Iris (Arco Iris), mensajera divina esposa de Céfiro, estaba asignada especialmente para el servicio de Hera. Según Hesíodo, de Zeus y Hera nacieron Hebe, la escanciadora olímpica que se desposará con Héracles cuando éste fue deificado, Ares e Ilitia, madrina de los partos.;