Cultural

"Sin destino", el holocausto y Stalin


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Imre Kertesz sufrió el horror de Auschwitz de nińo. Cuando Ťestaba lo bastante aislado del dolorť como para que Ťla memoria abriera las heridasť comenzó a emborronar cuartillas. ‘Sin destino’ es una novela que no cuenta su autobiografía, sino la historia de una masa discriminada. ŤGente a la que no sólo se le arrebató la vida, sino que también perdió toda ambición, todo destino, la razón, el deseo. Todoť, asegura el autor. El libro no sólo habla del Holocausto, sino también de la posterior dictadura comunista que sufrió su país. Escribir esta parte de su vida le ha ayudado Ťpara matar fantasmasť, aunque sentencia que Ťel nazismo y el stalinismo fueron dos regímenes que no consiguieron aniquilarmeť.;


Es considerada por la crítica alemana una de las novelas más importantes del siglo XX.ťNecesitaba descansar, liberarme de lo vivido, crear mi propia concepción sobre lo que me tocó vivir... Además, no quería escribir una novela más sobre el Holocausto, las lágrimas no permiten mirar con claridadť, seńaló el escritor.;


Sufrió el odio antisemita, y durante ańos tuvo que sobrevivir al cielo gris y olor a carne quemada en los campos de Auschwitz y Buchemwald para, después, cuando ese horror terminó, encontrarse bajo las fauces del comunismo stalinista. ;


Esos recuerdos laten en ‘Sin destino’, una novela en la que el autor se pone en la piel de un nińo, Gyorgy, condenado a soportar -como tantos otros Ťindeseablesť, judíos, gitanos, enfermos y homosexuales- su absurdo destino: subsistir a la cámara de gas.;


Durante las cerca de 250 páginas del relato, el lector asiste a la angustia de Gyorgy, a sus infinitas artimańas para llenar el vacío de su estómago y de sus sueńos y, claro está, para Ťcoleccionarť el menor número de palizas y vejaciones. Pequeńas gestas, sin embargo, que no le impiden asistir atónito a su propio deterioro físico y mental que observa con una frialdad casi perversa.;


Refleja el estado anímico de una masa;


ŤNo es una autobiografía. Es una novela. Son palabras, un personaje que es parte de mí, pero que no soy yo... Mi intención era que ‘Sin destino’ reflejara el estado anímico de una masa, seis millones de personas sin nombres ni apellidos. Y esa radiografía sobre la Historia contemporánea que Ťme niego a que se convierta en un mero archivo notarialť, dice Kertesz, no sólo se circunscribe al genocidio hitleriano sino que la amplía a la posterior dictadura comunista que sufrió su país.;


ŤCon el fin de la guerra, había que adaptarse a la paz, a las pérdidas tras el terror, pero nos dimos cuenta de que la paz no llegaba y que ese terror, simplemente, había cambiado de carať. ;


Con una sensibilidad extrema y una minuciosidad espeluznante, Kertesz narra algunas anécdotas de su vida en ambos regímenes dictatoriales, aquellos que habían asumido plenamente la máxima de Nietzsche sobre que ŤDios había muertoť.;


Por eso, este autor concluye que Ťlas cicatrices siguen abiertasť que no sabe Ťsi hemos aprendido algo de aquelloť. ŤHitler y Stalin parecen figuras de un pasado lejano y eso no es verdad. Hay muchosť.;


ŤEl nazismo sacaba a la luz los más bajos instintos del hombre, era la locura, la jauría desatada, el suicidio, la desesperación, el odio, la sinrazón. El stalinismo era, en cambio, la táctica como coral, el reformismo en una sociedad atrasada, la revolución convertida en sangre. Dos regímenes que, gracias a Dios, no lograron aniquilarmeť. ;