Cultural

Ultima visita del poeta a su pueblo


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Poema de Alberto Ordóńez Argüello;


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Cerca del puerto de San Jorge, ;


el viento del lago llega como el aliento de Cumbita ;


después de chupar un mango.;


;
Echan a temblar los cocoteros con oropéndolas. ;


Ríen los limoneros y naranjos plantados al descuido. ;


Se inunda el aire con el aroma de este pueblo pequeńo de ;


/Buenos Aires, ;


en donde nací y viví hasta los quince ańos; ;


donde he visto labrar las mejores jícaras de América; ;


y donde se alzan veinte casas decentes y una notable que es la mía.;


;
Sin ser un doctor, hoy camino con dirección a este pueblo de iglesia ;
/pulcra y blanca, ;


construida junto a un parquecillo de lilas y de brujas, serenos y ;
/geranios, ;


que las muchachas nombran para cortar su flor ŤJardín del ;
/Compromisoť. ;


En frente, se abre la plaza municipal donde se lidian buenos toros, ;


entonces con tres palos de mamón y uno de almendro.;


Y en la esquina noroeste, ;


hallábase la piedra colonial del lugar,;


mojón de su aristocracia provinciana, émula de Rivas durante el ;


;
/siglo XIX. ;


Porque en Bueno Aires se vivió una breve existencia de gran ;
/mundo. ;
Por esta Calle Real en que la hierba crece casi sin ser hollada, ;


había un ir y venir de carruajes, ;


y un movimiento de almacenes cuando las damas solían comprar ;


/sus corsets y sus encajes de Malinas.;


Hoy todo esto se escucha como leyenda. ;


Porque los cerdos gruńen revuelcan su molicie sobre el polvo;


y apenas un cercano ingenio de azúcar da las doce. ;


Es hora ya de que me pregunte: ;


¿En dónde están las Quijano? ;


¿Dónde los Chamorros, los Segovias y Arburolas? ;


Nadie sabrá contestarme ;


Un cura. Un panteonero. Un sacristán. Un sastre. ;


No podrán siquiera decir lo más reciente. ;


¿Qué se hicieron los Hurtados? ;


¿Qué se hizo mi familia entera? ;


ĄAy, mi madre está muerta! ;


Duerme ya en su tumba del cementerio más íngrimo y agreste. ;


Duerme, mientras yo hablo a estas muchachas ;


vestidas con humildad y con ensueńo: ;


Bertha, Juana, Julia, Mercedes, Lourdes.;


Porque si yo pregunto por madre, ;


¿quién sabría contestarme, en Buenos Aires? ;


¿Quién sabrá contestarme, si este pueblo naufraga hacia el cielo, ;


surge entre platanares y cae allá arriba de los altos cocoteros ;


;
/canturreantes? ;


Es absolutamente cierto que se va con el aroma de su jardín de;
/lirios y de brujas; ;


con el perfume que hay en el alma de sus muchachas buenas y ;
/sencillas, ;


tiernas como el aliento de Cumbita, mi única novia en el pueblo, ;


después de chupar un mango, ;


cerca, muy cerca de San Jorge.;