Cultural

Alberto Ordóńez Argüelllo (1914-1991)


— Por Alvaro Urtecho —

Alberto Ordóńez Argüello, fallecido en San José de Costa Rica en 1991, cantó, en su poesía, a Rivas, a Nicaragua, a Centroamérica. Está considerado como el más centroamericanista de nuestros poetas, y no es una exageración: todos los países y regiones toda la geografía de la verde cintura de América, toda esa geografía herida pero gozosa está presente en su obra. Cantó a Centroamérica por la misma razón por la que cantaba a su Rivas natal: por ser un istmo, una tierra rodeada de aguas. Podría decirse que su sentimiento centroamericanista se corresponde con su sentimiento rivense, su vibración por la tierra del cacao y de los mangos, la tierra del encuentro ecuménico entre el cacique y el conquistador espańol, la tierra de los dos volcanes alzados en la isla del llamado Mar Dulce, tierra de diálogo, fértil valle que invita al viaje y a la aventura al Ťrobinsonismoť del que habla Pablo Antonio Cuadra. Es probable que ese paisaje de horizontes ilimitados, esa presencia permanente de agua y cielo, esa perspectiva de colinas y suaves ondulaciones lo que da a la poesía de ;
Ordóńez su principal característica: la alegría, el goce de vivir, el sentido profundo y sagrado de comunión con la tierra, acto que deviene en comunión y comunicación con el hombre. La poesía de Ordóńez toca, con igual intensidad, esas dos fibras, es épico y lírico, íntimo y cívico, personal y colectivo.;


Su Invocación a Centroamérica (Primer Premio República de El Salvador, 1961) tiene un lugar destacado en la historia de la poesía nicaragüense, no solo por su amplio espectro temático, que va desde cantos cosmogónicos a nuestros antepasados indígenas hasta canciones regionales populares, pasando por el soneto y la oda exaltación cívica y patriótico, si no por su variedad de tono y expresión. Un libro -su principal- que conjuga lo esencial de la escritura vanguardista (la imaginería lúdica y colorida, la metáfora que se dispara y vuelve, el ritmo de la prosa y el habla coloquial, así como el verso menor de estirpe neopopularista.;


Sin menoscabo de sus otros libros, podemos afirmar que en la Invocación, está lo fundamental de su obra poética, los elementos que lo definen y diferencian frente a sus compańeros de vanguardia: Pablo Antonio, José Coronel, Joaquín Pasos. De esta obra ha dicho Miguel Angel Asturias que Ťestaba lleno de júbilo vital e inagotables motivos de realidad y sueńoť. Obra dividida en cuatro partes: EVOCACIONES INDIAS, CANCIONES DE LAS COSAS QUE ESTAN EN LA TIERRA Y EN ;
EL AIRE, INVOCACION A CENTROAMERICA Y CANTOS DEL SOLAR NATIVO.;


Según Jorge Eduardo Arellano, es Ťuna de las altas voces telúricas y plásticas de la lírica centroamericana, una síntesis de arquitectura y espontaneidad, de expresión deslumbrante y virtuosať. Según Agenor Argüello: ŤNinguno de los poetas nicas de avanzada ha podido concretar las esencias puras de la poesía nueva como Ordóńez, cubriendo sus derroteros en la longitud centroamericanať.;


Además de poeta, Ordóńez ha sido un notable periodista residente en todos los países centroamericanos, a raíz de su oposición radical a Somoza García, que lo condujo al exilio. Autor de una importantísima obra de teatro de gran éxito popular: La novia de Tola, y de la novela Ebano, obra que no ha sido estudiada como se debiera. Primero de Joaquín Pasos, se incorporó al movimiento de vanguardia en 1931, destacándose por su carácter dinámico y su aplicación a las técnicas expresivas vanguardistas. Fundó la revista ŤYať en 1941. En Guatemala participó activamente en el régimen de Arbenz. Vivió en El Salvador y en Honduras, país en donde colaboró en incursiones para derrocar a Somoza. En los ańos 60 se instala en San José de Costa Rica, contrayendo matrimonio y procreando cuatro hijos.;


La novia de Tola es considerada por la crítica como nuestra mejor comedia, después de El Güegüense. Al respecto, dice Gladis Miranda: ŤLa malicia del nicaragüense, la facilidad con que miente, su inclinación hacia la calumnia, su temor a lo desconocido, su respeto a los sacerdotes, sus expresiones y gestos exagerados, su cólera, su alegría, etc. están recogidas en forma natural y espontáneať.;


OBRAS: Poemas para amar a América 1952: Ebano, San Salvador, 1954; Tórrido sueńo, 1957, San Salvador: Invocación a Centroamérica, San Salvador, 1962; Amor en tierra y mar, San Salvador, 1964: Cantos verdes a Costa Rica, San José 1974: Del azar y del presentimiento, San José, 1993.;