Cultural

El turbio secreto del amor

Para que mis hijos lo sepan.

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El turbio secreto del amor;
es otorgar sin esperar nada.;
Encararlo con orgullo esperándolo todo.;
Y sabiendo que una mujer idealizada;
arruina la vida de su hombre.;


Las mujeres embrujan los sueńos, la ascética y la mística.;
Los enamorados, como los muertos,;
deben cerrar los ojos para ver para adentro,;
para que cuando te besen en la boca ;
y te pasen la goma de mascar ;
uno inhale el vacío y el abstracto ;
desde el iris de sus ojos, ;
desde el marrón del iris de sus ojos, ;
y agitado huya uno con la multitud;
perseguido por un toro de Pamplona;;
para que asomado a la ventana para ver el mundo exterior;
la veas caminar con la elegancia de un cisne salvaje,;
para que sientas su voluptuosa y sensual carnosidad ;
y el vivo color bermejo y marrón castańo de su pelo ;
desde lejos como un paisaje de árboles y agua,;
y sientas respiro y vida entre la distancia y la proximidad.;
Ella siempre debe ser un gemido constante ;
que gradualmente se apague hasta la muerte,;
una alcaravana salvaje bailando El Lago de los Cisnes;
en el medio de la multitud de un mercado de verduras, ;
un jazmín de puntillas, ;
un lienzo con varias capas de significados, ;
una guirnalda de rizos dorados,;
el reino del mito y la ficción;;
juventud, belleza, frescura y fragilidad;
para cuando el viento de los ańos atraviese los cipreses.;


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Pero sobre todo, y por encima de todo,;
debe ser la Maga cuando la propia boca de uno ;
pasa a ser la obra dorada de su vida.;
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Francisco de Asís Fernández;
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Granada;


29 de Septiembre 2002.