Cultural

Homero

(S.VIII a.c.) Lo más característico de la Literatura Universal, cuidadosamente seleccionado y resumido, irá en esta nueva sección a cargo del Dr. Ernesto Castillo Martínez, miembro de nuestro Consejo Editorial. ĄLos clásicos! Lo que no pasa: Lo de un ayer que se hizo siempre.

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Poeta griego. Admirado, imitado y citado por todos los poetas, es por antonomasia el poeta de literatura clásico, a pesar de lo cual su figura aparece rodeado del más profundo misterio, hasta el punto de que su propia existencia histórica ha sido puesta en tela de juicio. Hay quienes sitúan su nacimiento en Quíos aun cuando se lo disputaron también Colofón, Cumas, Pilos Itaca, Argos, Atenas, Esmirna. Incluida la ceguera del poeta es legendaria y novelesca. En el siglo XVIII se inició la “cuestión homérica” por Francis Hédelin, abate de Aubignac, quien sostenía que los dos grandes poemas a él atribuidos, la Ilíada y la Odisea, eran fruto del ensamblaje de obras de distinta procedencia, lo que explicaría las numerosas incongruencias que contienen; innumerables poetas deben haber colaborado en la Ilíada y la Odisea. Cultivadas por cantores profesionales fueron formándose poco a poco y llegan a su forma definitiva en el curso del siglo VIII y VII y algunas adiciones que se sitúan en el VI.;


Heinrich Schliemann (1822-1890) encontró restos de Troya en los asentamientos de la colina de Hisarlik. El testimonio poético más importante de aquellos tiempos es la leyenda de la guerra de Troya, de la que se llegó hasta precisar el ańo en que empezó y en el que terminó (1194-1184 a. C.) Ese testimonio se haya contenido en las dos epopeyas: la Ilíada y la Odisea atribuidas al cantor Homero. También hay quienes afirman que ambas son creaciones poéticas de un genio, aunque no se excluyan ańadiduras posteriores. Los poemas surgieron en la época entre 850-870 a.c. Schadewaldt y Albin Lesky entre otros historiadores modernos de la literatura griega nos hablan de Homero como el autor de la Iliada (su autoridad para la Odisea ha sido puesta en duda con diversos argumentos) y la sitúan en la segunda mitad del siglo VIII a.c.estimando que asimiló toda la gran tradición épica que lo antecedió y que sobre ella escribió o dictó su poema. Se trata de un auténtico poeta que reconstruye mediante una innegable voluntad artística, un pasado glorioso.;


La biografía y personalidad del poeta sigue permaneciendo en la sombra. En su obra no se puede reconocer menciones autobiográficas. Esas dudas permitieron variadas elaboraciones legendarias sobre la vida del poeta. Todo hace concluir que Homero no fue un genio aislado que creara de principio a fin los poemas, sino que debió apoyarse en una muy antigua tradición. Esta hipótesis se confirma por la aparición en los poemas de un buen número de palabras y descripciones de objetos que hoy se sabe cayeron en desuso antes del siglo XIII a.c..;


En la Odisea se rinde homenaje a estos antecesores, primitivos poetas orales llamados aedos. Se les ubica dentro de una clase social de profesionales libres. En la Odisea aparecen cantando, acompańados de la cítara, en los palacios o ante el pueblo. Uno de ellos, Deumódoco se nos describe como ciego y errante, rasgos que los antiguos pudieron haber adoptado como autobiográficos de Homero. El aedo no repite un texto aprendido de memoria sino improvisa continuamente; llegaron a dotar una estructura particular y familiar y se designaron como Homéridas. Eruditos de la antigüedad griega conocidos como corizontes, ya negaban que Homero fuera el autor de la Odisea; sus afirmaciones fueron combatidas por Aristarco y sus seguidores, conocedores de los textos homéricos. Hoy se admite generalmente que la Odisea es un poema posterior en dos generaciones a la Iliada.;


Dice Don Alfonso Reyes que “ el exigir de los Poemas Homéricos una exactitud y coherencia de aparato de relojería, lo que no se pide a ningún poeta, ha llenado a los homeristas de muchos problemas artificiales, además de los que realmente existen. Detrás, no ya de cada página, sino de cada palabra de estos poemas podría amontonarse toda una bibliografía de los comentarios ha que ha dado lugar”. “Aun cuando la escritura era ya conocida para los días en que fueron compuestos los poemas homéricos- y sin duda desde mucho antes, según lo que ya se tiene averiguado-, es innegable que el aedo usaba más bien de su manuscrito como de un secreto profesional incomunicable, y que se encerraba a descifrarlo o retocarlo a solas y trabajosamente”.(TomoXIX,p.47 y 52.Obras Completas.Fondo de Cultura Económica).;


La Odisea se configura sobre una antiguo tema popular: el viajero por tierras remotas que regresa al hogar después de mucho tiempo y se encuentra a su esposa cortejada por otros hombres contra los que debe luchar, y a los que termina por vencer. El entronque con la leyenda troyana se produce al hacer que el viajero protagonista sea un participante de la expedición contra Troya. Se trata de dos leyendas contra puestas sobre el mismo tema: el regreso de los héroes. El retorno de Ulises es la antítesis del de Agamenón. La esposa de Agamenón, Clitemnestra, se ve como Penélope, asediada en ausencia de su marido por sus pretendientes. La diferencia está en que, la fidelidad de Penélope permanece incólume, en cambio, Clitemnestra cede a la seducción de Egisto y se pode de acuerdo con él para asesinar a Agamenón; y, mientras Ulises triunfa sobre sus competidores valiéndose de su astucia, Agamenón muere de manera ingenua a manos de su rival.;


Rapsodia III. 5, 435-440-445-450( Traducción de Don Alfonso Reyes);


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Y Paris, a su turno:;


-ĄMujer! ¿ Por qué terqueas;
en amargar mi pecho y disputar conmigo?;
Si hoy venció Menelao por gracia de Atenea,;
ya llegará mi hora, que también tengo abrigo;
entre los Inmortales. Mas deja el ceńo, ea:;
tendámonos los dos como buenos amigos.;
Con más ardor que nunca mi alma te desea.;
ni cuando, arrebatada a tu amena mansión,;
dejé a Lacedemonia y navegué contigo;
a bordo de mis naves surcadoras del mar,;
y en la isla de Cránae se cumplió nuestra unión,;
ni entonces me ha encendido tal deseo de amar;
ni de sentirte mía me hallé más anheloso.;


Y hacia el lecho la atrajo, y ella siguió al esposo.