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¿Trato humano sin proveer medicinas?

* Galenos ofrecen fármacos para unos y sólo la receta para otros

En marzo de este año, el Sistema Local de Atención Integral en Salud, Silais-Managua, lanzó con bombos y platillos una campaña de sensibilización a todo su personal para brindarle una atención humanizada a toda la población que asiste a las diferentes unidades de salud. Pero, ¿de qué sirve el buen trato cuando no hay medicinas en los hospitales?
Así se cuestionaron ayer los pacientes consultados por EL NUEVO DIARIO, luego de visitar los distintos centros hospitalarios de la capital. Los entrevistados manifestaron que están recibiendo un buen trato, pero les niegan algunos tratamientos que tienen en el mismo hospital.
Mireya Baltodano fue dada de alta ayer en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”. Padece de insuficiencia renal crónica, y asegura que no tiene quejas por el trato que le dieron los médicos y enfermeras que la atendieron, sin embargo, no se explica por qué le negaron una inyección recetada por su doctor y que tienen en el centro.
“Mi mamá está en diálisis, retiene demasiado líquido y tiene anemia. Ella necesita una transfusión de sangre, es O negativo, no se encuentra por ningún lado. He ido a la Cruz Roja pero no me han resuelto nada. También necesita una inyección llamada Eritroproyectina, que aquí mismo se la recetaron pero no me la quieren dar, yo no sé por qué, sólo me dicen que se la dan a las personas que están en hemodiálisis”, sostuvo la hija de Mireya, Blanca Bone.
Agregó que a una amiga de ella también está internada en el “Lenín Fonseca” y le aplican esta misma inyección, así que no se explica por qué prevalece en una institución pública ese tipo de discriminación.
“Yo fui a la farmacia con la receta sellada por el doctor que atendió a mi mamá, pero no me dieron nada. Aquí parece que hay preferencias por los que están asegurados, porque mi amiga está asegurada y mi mamá no tiene seguro”, agregó.
La Eritroproyectina ayuda a regular la producción de glóbulos rojos de la sangre. En el caso de Mireya, ella necesita aplicársela tres veces a la semana, en un período de tres meses, el precio de la misma oscila entre los 500 y los 600 córdobas en las farmacias privadas.
Un galeno, quien actualmente trabaja en un hospital público, prefirió mantener su nombre en el anonimato, pero manifestó que la mayoría de los pacientes no conocen cuáles son sus derechos, por eso no los reclaman.
“Ellos creen que con brindarles una sonrisa o con ser corteses están dando un trato humanizado, como tanto lo pregonan los dirigentes del Minsa, estoy de acuerdo con esas atenciones, sin embargo, la gente no sabe que esperar un montón de tiempo para una cita, eso es un maltrato, o que cuando les niegan las medicinas también están siendo maltratados. Entonces, habría que ver cuál es el significado que el Minsa le da al ‘trato humanizado’”, afirmó la fuente.