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“Abran las puertas a brigadistas”


La directora del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Managua, doctora Maritza Cuan, se mostró preocupada porque en la “guerra” contra el dengue hay muchos capitalinos que no están colaborando, al no abrirle las puertas de sus viviendas a los brigadistas sanitarios que realizan cada día las labores de fumigación y abatización.
“Le pido a la población que entienda, que este es un trabajo que estamos haciendo en beneficio de todos, una casa cerrada es un foco de multiplicación (de la enfermedad)”, dijo Cuan.
Añadió que para tratar de entrar en las casas cerradas decidieron trabajar los fines de semana. A la fecha el Silais Managua reporta un total de 110 casos de dengue clásico confirmados y otros 600 sospechosos. Por ahora no reporta casos de dengue hemorrágico ni fallecidos por causa del mosquito transmisor de la enfermedad, el aedes aegypti.

Las proyecciones
A inicios de la semana, el Silais Managua inició el primero de cinco ciclos de fumigación, abatización y destrucción de criaderos de mosquitos. La doctora Cuan informó que en la capital ya han sido visitadas 24 mil 350 casas y en la zona rural otras mil 159. A nivel de Managua se esperan visitar más de 320 mil viviendas. Los distritos Dos, Tres y Seis son los que representan mayores problemas para las autoridades sanitarias.
En esta lucha contra el dengue se trabaja con 175 brigadistas de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) y 300 del Programa de Enfermedades de Transmisión Vectorial (ETV).
“Ya concluimos los trabajos en el sector de la Morazán, del centro de salud Sócrates Flores y estamos en Altagracia donde vamos muy avanzados, estamos en el área rural y San Francisco Libre ya casi terminamos, seguimos la lucha y esperamos la ayuda de todos”, dijo Cuan.
Para que exista un brote de dengue los índices de infestación del mosquito aedes aegypti, en los hogares, debe ser superior al siete por ciento y según Cuan en la actualidad “es de cuatro o menos”. Recordó que el trabajo realizado en conjunto con el Ejército de Nicaragua a finales del año pasado, permitió bajar los índices de infestación los que en algunos casos llegaron a ser mayores a un 20 y hasta 30 por ciento en la capital.