Contacto END

Buscan 125 sueños para convertirlos en sonrisas


Entre 400 y 500 niños nacen cada año en Nicaragua con sus labios deformados, reveló el doctor Rodrigo Cabrera Mendieta, Presidente del organismo Operación Sonrisa, quien asegura que no se conoce la cifra exacta, pero ahora se disponen a realizar una intensa jornada para buscar alivio a esta situación y de manera gratuita para los pacientes.
Son 125 niños los que tendrán la oportunidad de someterse a una operación gratuita la próxima semana en el Hospital España de Chinandega. Es la primera jornada del año que emprende esta organización y, este jueves y viernes, los cirujanos se disponen a evaluar a los infantes que llegarán desde las zonas más alejadas del país con este problema en sus rostros.

25 pacientes por día
Cabrera invita a los padres de familia para que lleven a estas evaluaciones a los niños que sufren de fisura labial o paladar hendido, ya que ahora realizan las evaluaciones y del ocho al 12 de febrero próximo realizarán las cirugías. “La misión de 10 días es la más grande que hasta ahora tuvimos en Nicaragua”, explicó.
“Tenemos cinco mesas de cirugía y en cada mesa vamos a operar cinco niños por día”, agregó, “la misión necesita un montón de médicos que no tenemos en Nicaragua y por eso pedimos ayuda”.
Según Cabrera, cada operación dura entre 45 minutos y dos horas, y al día siguiente el paciente puede volver a su casa. “Es un gran cambio en la vida de un niño que sufre de fisura labial. No solamente para el niño sino para toda la familia”, apuntó.
Además de los 30 médicos y enfermeras que ya están confirmados, explicó que estarán presentes 30 especialistas originarios de Estados Unidos, Canadá, Perú, Ecuador, Paraguay y México.
“Gracias a ellos se hace realidad esta misión porque ninguno recibe un salario y además el proyecto está apoyado por muchas instituciones, fundaciones y empresas privadas”, manifestó
Cabrera.

Darles sonrisas
Lynn Gardener es una de las voluntarias estadounidenses con 60 años de edad y siete participaciones en diferentes operaciones en todo el mundo. “Yo estoy haciendo eso porque me siento muy afortunada en mi vida, y eso es una manera de devolver algo bueno. Para cambiar la vida de estos niños, para darles una sonrisa”, dijo la enfermera que visita el país por segunda ocasión y con el mismo fin.
El Payaso Pipo participará en esta jornada como Embajador de la Sonrisa, y para eso invitó a otros cinco payasos, quienes repartirán dulces, jugarán y presentarán un espectáculo a los infantes. “Es como una terapia para ellos, para que se sientan positivos, que todo va a salir bien”, indicó.