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Regalos de “Les Enfants” en el “Pablo Úbeda”


María Haydée Brenes

“Es importante y me siento agradecida que alguien se acuerde de mí en la Navidad”, dijo la señora Ruth Rodríguez, habitante del barrio “Pablo Úbeda”, después de ser beneficiada con una plancha como regalo navideño de la organización “Les Enfants du Nicaragua” (Los niños de Nicaragua).
Alrededor de 200 hogares fueron beneficiados este viernes no sólo con planchas, sino también con lavaderos y barriles para almacenar agua.
“Nosotros iniciamos repartiendo juguetes a los niños del barrio y becándolos para ir a la Escuela. Eso lo hemos hecho durante siete años, pero este año nos propusimos, debido a las condiciones de pobreza y carencia de agua, hacer algo por las madres, y por eso hicimos este tipo de entrega”, manifestó Luigi Bonomelli, quien junto a su esposa Sonia Cuaresma, dirige la organización.
“Luigi” o “Don Gino”, como es conocido en el barrio “Pablo Úbeda”, es originario de Mónaco, el país más pequeño del mundo después del Vaticano, el más densamente poblado del planeta y uno de los que tiene el más alto nivel de vida. Dice habitar en Nicaragua porque se enamoró de su esposa y de la gente que habita esta tierra.
“Nosotros estamos en un país que es el número uno del mundo, donde ayudar es fácil a las personas que lo necesitan. Además, que ésta es mi oportunidad de cambiar la vida de las personas y pedir perdón por no haber hecho esto antes en mi vida pasada. Tengo muchas cosas que me deben ser perdonadas y lo mejor es ayudar”, dijo Luigi.
Su esposa, Sonia, manifestó que la cantidad de dinero destinada para la actividad navideña es de casi siete mil dólares.
“Son más de 250 niños y niñas a los que les damos la mañana del 24 un almuerzo, piñatas, juguetes y traemos payasos. La Navidad para los niños del barrio está llena de alegría, y eso nos hace felices y nos inspira a continuar, pues nuestra intención es ir ampliando el número de niños cada año”, comentó Sonia.
La familia Bonomelli Cuarezma dice tener el sueño de fundar una escuela para los niños que habitan el barrio. “Aquí hay niños muy inteligentes que por falta de maestros jóvenes y capacitados no aprovechan todo su potencial. Nuestro sueño es tener una escuela que prepare a los niños y llene sus expectativas de aprendizaje”, indicó.
“Mientras eso ocurre ayudamos a los niños con becas y tenemos un grupo de 18 niños y niñas que son apadrinados por personas en Mónaco, para que no abandonen sus estudios”, concluyeron.