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Visas… son difíciles por hechos pasados


En reciente visita de una dama nicaragüense a nuestras oficinas en Managua, tuvimos una vez mas la oportunidad de confirmar que el sistema de solicitar visa en el Consulado de Estados Unidos en la capital, es toda una odisea, y si usted NO tiene cuidado de planificar bien el asunto, se cometen errores sencillos y es posible que las entrañas burocráticas devoren las posibilidades genuinas de visitar, trabajar y vivir, dignamente en EU.
Queremos dejar muy claro que cualquier solicitante de visa gringa tiene que demostrar de forma categórica, sin dudas, que es admisible por sus propios meritos, y que no ha violado --no importa qué tan antigua sea la violación voluntaria, involuntaria-- la ley migratoria, o los artículos codificados en el manual de procedimiento consulares (FAM).
En ciertas ocasiones nos encontramos con casos de solicitantes de visas de no-inmigrantes, que actuaron de muy buena fe, presentaron documentación auténtica, declararon en la entrevista consular de visa toda la verdad en cuanto a las preguntas hechas por el oficial consular, pero al final, por interpretación, errores de lenguaje o disposición del oficial consular, la negación de visa fue un hecho. Cualquier negación de importancia nos frustra, nos enoja, y más cuando nos sentimos impotentes en demostrar la equivocación en nuestro caso.
Cuando en el caso de un solicitante de visa, con ciertos ribetes no muy claros, se sospecha fraude, los hechos, presunciones negativas, quedan en el expediente migratorio-consular del nicaragüense, con la presunción de que el nica mintió, y por consiguiente NO es elegible a cualquier tipo de visa.
Hay ciertas gestiones --casos especiales-- que se pueden litigar para que la verdad absoluta, que NO se vio en la entrevista inicial, dé la luz necesaria que clarifique las tinieblas, el pegón donde se empantanó el caso. Que el expediente del nica quede limpio y pueda tener la oportunidad real de la visa deseada. Ya sea visa temporal o de residencia permanente.

Acciones de terceros nos arrastran
Pues bien, la señora Socorro, en su visita en AyudaUSA, nos cuenta que en 1999 fue a solicitar visa de turista a la embajada de EU en Managua. En aquella ocasión, tenía solidez familiar, bienes, y una economía bastante buena.
Entre los activos de Socorro, se contaba con una cuenta en una institución bancaria, que en ese entonces era Banco Sur, y cuya quiebra financiera, sería semilla para el nacimiento de los famosos Cenis. ¿Se acuerdan, amigos lectores?
Socorro preparó todos los documentos que pensó que eran necesarios en la entrevista. Se enfiló a las puertas giratorias del consulado gringo en Managua. Paciente, esperó su turno tranquila, sabía que calificaba para la visa deseada de visitante temporal. Deseaba darse un chapuzón en las bellas playas de Miami Beach, ir de compras, conocer por qué a Miami se le llamaba “La Capital del Sol”. Deseaba estar unos días en tierras del norte, y volver rapidito a su terruño familiar, a las entrañas pueblerinas llenas de vivencias de su bella, indomable y amada Nicaragua.
Eran muy genuinos los motivos y los documentos que Socorro presentaba en su entrevista para obtener visa gringa. Todo marchaba bien, pero… hubo un pequeño detalle. Entre todos los documentos que presentaba, había uno que llamó la atención del oficial consular. Una tarjeta de una cuenta en el Banco Sur. Era poca la cantidad que reflejaba, pero quisieron comprobar la veracidad de la misma. En esos días esta institución bancaria se vino a la quiebra, había un buen relajo administrativo, los clientes de la misma reclamaban a gritos su dinero, otros juraban nunca más depositar sus bienes en terceros.
El oficial consular se dio a la tarea de verificar la cuenta. Al llamar al banco le contestaron que Socorro NO tenía cuenta con ellos, que NO podía reclamar NADA. ¿Por qué dieron esta información? Quizás ya hartos de reclamos, o como muy bien dice un dicho nica: “Sepa Judas”, la cosa fue que a Socorro no sólo le robaron su dinero, sino que provocó que le pusieran una mancha de presunción, acción de fraude en el expediente de visa. Haciendo de esta manera casi imposible, y de por vida, la obtención de visa gringa.
En ciertos casos es posible arreglar los errores que otros cometieron en el proceso de solicitar visa, teniendo como resultado una aclaración bien documentada, y persiguiendo una justa decisión dentro del privilegio de visa de No-inmigrante. Hay cerca de 60 secciones de ley, que el consulado de EU puede invocar, para negar una petición de visa. En la mayoría de estos impedimentos --codificados--, se puede hacer una gestión legal especial, para sobreponer la acción de negación y poder conseguir la visa deseada. Pero estos procedimientos especiales son difíciles, y son aprobados en una minoría. Pero es posible tener éxito perseverando con dignidad y buen tino legal.
Anualmente, son cerca de seis millones de visas de no-inmigrantes en 85 categorías las que son otorgadas a nivel mundial por el gobierno de Estados Unidos, a ciudadanos extranjeros. En Nicaragua para el año fiscal 2006, se otorgaron 13 mil 576 visas temporales, una cifra un poco baja en relación con nuestros vecinos en Centroamérica.
Basándonos en datos del Departamento de Estado, podemos comparar Nicaragua con Costa Rica, donde se otorgaron cerca de 40 mil visas, en Honduras cerca de 30 mil, en Guatemala un poco mas de 35 mil, en Haití 20 mil 332, en El Salvador 20 mil 493, y en México un poco más de 900 mil visas temporales. Los nicaragüenses estamos bastante cortos en visas de no-emigrantes, que son otorgadas por el consulado de EU en Managua.
Quizás podamos mejorar las cifras de visas otorgadas en Nicaragua si preparamos bien aquellos casos que en verdad “califican” para la visa deseada. Y no perder tiempo, y muchos dólares para que nos digan que NO. ¡El resto, es historia!
*Sociólogo, Catedrático
Inmigración AyudaUSA, PA
ayudausa@hotmail.com
Miami: 305-220-7000
Managua: 266-2000
Cel. 893-3000
Reparto San Martín, Casa 30.