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Consorcio le sacará energía al viento en Rivas
Nery García -Unos 40 megavatios de energía eólica podrían entrar al sistema energético nacional a finales de 2008, luego que el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, comience a desembolsar los 71 millones 250 mil dólares que le otorgó en préstamo al Consorcio Eólico Amayo S.A., corporación que se dispone a generar energía con el viento a través de 19 “aerogeneradores”, desde Rivas.
Los aerogenerador tendrán la capacidad de producir 2.1 megavatios cada uno, y estarán instalados en la Finca Amayo, ubicada sobre las orillas del Lago de Nicaragua, 130 kilómetros al sur de Managua, en el departamento de Rivas, la cual será operada por el Consorcio Eólico Amayo S.A.
Este consorcio está integrado por los inversionistas nicaragüenses de Energía Eólica de Nicaragua S.A. (Enisa) y los extranjeros Centrans Energy Services, INC, de Guatemala, y Arctas Capital Group L.P., de Houston, Texas.
Silvio Conrado, Director por Nicaragua del BCIE, subrayó la importancia que tiene este préstamo, pues permitirá fortalecer la capacidad energética del país.
Al mismo tiempo, contribuirá a aminorar el consumo de combustible importado, equivalente a 216 mil 560 barriles por año, lo que representa el costo de 11 millones de dólares anuales, dijo Conrado.
Los directivos de Amayo expresaron que el costo total del proyecto es de unos 95 millones de dólares, los cuales incluyen ingeniería, construcción, suministro y puesta en operación de la planta. De la inversión total a realizar en este proyecto de generación eólica, más de 70 millones provienen del préstamo que BCIE rubricó con Amayo.
La firma de dicho crédito fue suscrita el once de octubre por Richards Dammers, Gerente General de Arctas Capital Group, y Silvio Conrado, Presidente por Nicaragua, del BCIE.
Vale recordar que el 12 de febrero de este año, Amayo firmó un contrato de suministro de energía eólica para Nicaragua con Unión Fenosa.

Sube tono de queja en Reparto Serrano por consulado tico
Edgard Barberena S.
Residentes del Reparto Serrano solicitaron al diputado Agustín Jarquín que transmita al embajador de Costa Rica en Nicaragua, Antonio Tacsan Lam, las limitaciones a las que son sometidas a diario unas 500 personas que llegan al consultado costarricense a solicitar su visa.
La solicitud de los vecinos la retomó el legislador, y ayer le envió una carta al diplomático, con copia al canciller Samuel Santos, donde le hace ver el “vía crucis” que deben pasar a diario las personas que inician por hacer largas filas para poder ingresar al consulado.
Dice Jarquín en su carta, que la gente que busca los servicios consulares “necesita salas de espera, baños para hacer sus necesidades fisiológicas, sitios donde tener sus bultos y maletas, parqueo para los vehículos, espacios para las personas que les suplen de diversos servicios y bienes, como fotocopiadoras, notarías, alimentos, bebidas, etc.”.
El legislador también le hace saber al diplomático que las modificaciones que hicieron la Alcaldía de Managua y la Policía en los alrededores del consultado costarricense, al menos han paliado un poco la problemática, “pero con pobres resultados por las limitaciones físicas”.
Jarquín también retomó en su carta, denuncias que varios ciudadanos han hecho contra el cónsul costarricense, Víctor Emilio Láscarez, “quien, según ellos (los que acuden a buscar visa), en nada favorece las buenas relaciones que deben prevalecer entre un funcionario diplomático y los ciudadanos del país donde sirven, afectando en ese entorno las políticas y los lazos de amistad que vienen construyendo los presidentes Daniel Ortega y Oscar Arias”.
Agrega que la solución no pasa por la “compra del actual local del Consulado”, como lo ha dicho el cónsul Láscarez --según los vecinos--, sino por buscar otro sitio para ubicarlo, fuera de un área residencial, sin perturbar a los vecinos ni a otros negocios.
Finalmente el legislador le recuerda al diplomático que se aproxima la época de fin de año, cuando la afluencia de migrantes aumenta, por lo que “es urgente una solución eficaz y definitiva, antes de diciembre, que además de aliviar los sufrimientos de los habitantes del Reparto Serrano, redunde en un fortalecimiento de las relaciones de hermandad que caracterizan los vínculos entre nuestros pueblos y gobiernos”.
Jarquín también envió copia de la carta al alcalde capitalino Dionisio Marenco, al Cónsul General de Costa Rica en Managua y a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional, para ponerlos en auto sobre la situación.