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Las abuelas no pueden hacer ninguna petición


Franklin Franklin Chávez*

Carta recibida:
Muy buenos días estimado doctor “Aprendiz de Quijote”, me deleito con sus escritos por EL NUEVO DIARIO, pues están llenos de sonrisas, esperanzas y muchas verdades. Sé que busca una “Dulcinea”, y si viene por Chinandega, seré su hada madrina y buena consejera para elegir a la mujer que llene mucho sus ideales. Anímese y venga por esta tierra bendita.
Soy una señora de 65 años. Nica hasta los callos, con residencia estadounidense, al igual que mi esposo. Paso bastante tiempo en Nicaragua, por raíces familiares difíciles de cortar. Deseo que nos oriente conforme a la inteligencia que Dios le ha dado y que usted ha dedicado para cultivar en el tema migratorio de EU.
El caso es el siguiente. Mi hija me dejó a su niña con un poder para la tutela, ella está fuera del país y lo estará por buen tiempo. Lo que yo necesito saber es si puedo solicitar la residencia también para mi nieta: ¿qué tengo que hacer para lograrla? Por ultimo, ¿qué posibilidades hay de que me den visa por buen tiempo para que yo pueda viajar a EU con la niña para mantener mi residencia? Saludos especiales.

Gema, Chinandega.

Respuesta:
Qué bello el amor de madre, de abuela. Quizás el único que se entrega sin esperar nada a cambio. Somos pocos los mortales que tenemos la dicha de saber apreciar la entrega total, sin condiciones, de este tipo de amor.
Gracias mi querida Gema por su correo cibernético en que gustosamente me ofrece sus buenos oficios para encontrar a “Dulcinea”. Creo que el “Aprendiz de Quijote” ya la encontró, pero... podemos estar equivocados. Esperamos que el destino humildemente nos sea positivo y para siempre.
Por mi parte es mi deseo que “Dulcinea” sea sincera, auténtica. Que no vea la cara de tonto... al “Aprendiz de Quijote”, que no tenga medias verdades, que no aproveche sus perfumes de mujer muy nica, muy sandinista, como diría la prima Chayo. Que sus labios manifiesten simplemente el deseo ser amada en una realidad. Que los temores, dudas, miedos, sean cosa del pasado y comience a vivir una realidad tierna.
Pues bien, cuánto desearía el “Aprendiz de Quijote” ser portador de buenas noticias, pero me temo mi querida damita Gema que no es así. Primero déjeme aclararle que para alcanzar la residencia legal en EU es necesaria una petición familiar, laboral, de un asilo, refugio, o de un programa especial de ajuste que las leyes de migración de EU vigentes en un futuro determinen.

Solicitudes de residentes legales
Usted amiga, lectora, no puede buscar la residencia de su nieta a través de su persona. La abuela o abuelo no puede pedir la residencia por nietos. Aunque hay situaciones especiales donde el nieto puede adquirir la ciudadanía americana por medio de consanguinidad, cuando el abuelo o abuela es ciudadano gringo, y cumple con ciertos requisitos, parámetros básicos que la ley determina, pero en su caso no es así.
Pero déjeme aclararle, amiga Gema, que las únicas peticiones posibles de un residente legal son aquellas presentadas a favor y con categoría de Segunda Preferencia en clasificaciones 2A para cónyuges e hijos solteros menores de 21 años. La clasificación 2B es para hijos solteros mayores de 21 años. El máximo de visas que normalmente se otorga en la categoría 2A y 2B son de 114 mil 600 por año. Puede notar que su nieta no califica.
Tenemos que enfatizar, para miles de lectores de esta columna, que las peticiones de residentes, aunque tienen una lista de espera de varios años, son buenas de realizar inmediatamente, tan pronto se tenga el derecho, sin importar el tiempo que se tome el caso en madurar. Tomemos en cuenta que cuando el peticionario (residente) se vuelve ciudadano gringo por naturalización, la petición cambia automáticamente de categoría por una más favorable, y el sistema le reconoce todo el tiempo transcurrido.
Recordemos también, amiga Gema, que si algún día usted o su esposo adquieren la ciudadanía gringa, que las peticiones (i-130) de familiares presentadas por un ciudadano estadounidense son de trámite inmediato cuando se trata del cónyuge o de hijos solteros menores de 21 años. También para el padre o madre del mismo. No hay cupo límite de visas para esta categoría.
Quizás usted, amiga Gema, pueda hacer una petición por su hija, si es que ella es soltera. Aunque en su correo no me explica dónde se encuentra ella y en qué estatus migratorio está.
La petición se convierte en trámite de Primera Preferencia cuando se trata de hijos mayores de 21 años solteros, con un cupo límite anual de 23 mil 400 visas. De Tercera Preferencia cuando son hijos de cualquier edad, pero casados, con el mismo cupo anual. La Cuarta Preferencia cubre a las hermanas, hermanos (casados, solteros) del ciudadano estadounidense. Las visas disponibles son 65 mil cada año.
Pero esto no es su caso amiga Gema. Usted no puede hacer una petición para su nieta aunque sea ciudadana gringa. En sus inquietudes usted manifiesta que desea como última alternativa gestionar una visa de turista (B-2) para su nieta. Usted tiene una carta poder donde le dan la custodia temporal de la menor. De antemano le digo que no trate de gestionar una visa de turista para la nieta, puesto que le preguntarán datos y documentos para ubicar a la madre, el padre, etc., y los problemas, las mentiritas, comienzan sin posibilidades de éxito y con penalidades migratorias.
Quizás, amiga Gema, tenga la oportunidad de visitarnos, nos encontramos de visita profesional por dos semanas en nuestra casa-oficina en Managua. Llámenos, búsquenos, con gusto le ayudaremos. ¡El resto, es historia!

* Sociólogo, Catedrático
Inmigración AyudaUSA, PA
ayudausa@hotmail.com
Miami: 305-220-7000
Managua: 266-2000
Cel- 893-3000
Casa 30, Reparto San Martín