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Managua casi no tiene hidrantes

* De 50 en cada distrito apenas cinco pueden usarse, pero cortes de agua los “sacan de circulación”

Gustavo Alvarez

Aunque se ha dicho muchas veces que el Mercado Oriental es una “bomba de tiempo”, por lo difícil que sería controlar un incendio en ese lugar, el peligro se ha extendido a todo Managua, donde la mayor parte de los hidrantes están en mal estado o sin agua, lo que impide a los bomberos apagar con rapidez un siniestro, explicaron autoridades de la Dirección General de Bomberos (DGB).
Según datos proporcionados por dicha institución, de unos 50 hidrantes que puede haber en cada distrito de la capital, sólo cinco están en buen estado, pero esos pocos muchas veces no se pueden usar por los cortes de agua, lo que significa que la población está prácticamente desprotegida en caso de incendio.
La situación se vuelve más preocupante en los diversos asentamientos de Managua, donde por el desorden con que surgen y son edificadas las viviendas, ni siquiera existe un servicio de agua adecuado, y menos algún hidrante.
La peligrosa situación quedó plasmada el viernes, cuando dos adolescentes murieron en un incendio ocurrido en el barrio Larreynaga, donde los bomberos no pudieron hacer uso de un hidrante que la Empresa Nicaragüense de Alcantarillados (Enacal) selló completamente, para evitar que los jóvenes del lugar continuaran abriéndolo para bañarse en la calle.
El capitán Gerardo Miranda, jefe de Guardia Superior de la Dirección de Logística Operativa de la DGB, explicó a END que los hidrantes son fundamentales para poder combatir los incendios.
Explicó que los hidrantes abastecen las cisternas de los bomberos, que llegan a un incendio con un tanque de 1,000 galones de agua, y lanzan 150 galones por minuto, lo que significa que para enfrentar el inicio del incendio, sólo cuentan con agua para cuatro minutos.
Por tal razón, los bomberos tienen que conectarse inmediatamente a los hidrantes, para continuar enfrentando el incendio.
El capitán Miranda reconoció que aunque el hidrante de Larreynaga hubiera estado en óptimas condiciones, no podía asegurar que las dos adolescentes se hubieran salvado, porque influye mucho el tiempo, y en este caso, había pasado mucho desde que inició el incendio hasta que ellos llegaron; sin embargo, insistió en que el mal estado de los hidrantes representa un problema a la hora de querer controlar los siniestros.
Julia Camacho, vecina de la casa siniestrada en ese barrio, dijo que ya son dos las viviendas que se queman en el lugar, y el fuego no se ha podido controlar por el hidrante sellado.
María Camacho, otra de las pobladoras del lugar, dijo que si el hidrante hubiera estado funcionando, probablemente las jóvenes se hubieran salvado, y señaló que el sellarlo es algo prohibido en cualquier parte del mundo.
Daños por robo, y Enacal no repara
El capitán Miranda aseguró que, por lo general, los delincuentes se llevan las terminales donde se conecta la llave de los hidrantes, que está hecha de bronce.
Añadió que Enacal no repara los hidrantes dañados, y esto está afectando la labor de los bomberos.
Señaló que el director de la DGB, comandante Héctor Sevilla, y el subdirector, comandante Miguel Alemán, han informado a los diferentes ministros de Gobernación sobre el problema que tienen con el agua, pero ninguno ha hecho nada por resolverlo.
“Quiero hacerle un llamado a Enacal para que agilice la reparación de los hidrantes, y tratar de evitar que se corte el agua”, afirmó.
Cortes de agua y energía, otro problema
Como si no fuera suficiente con el problema de los hidrantes, los bomberos se enfrentan a la escasez del líquido en muchos lugares de la capital, donde el racionamiento del servicio o los cortes de energía eléctrica, que afectan también el suministro de agua, impiden combatir un incendio con mayor rapidez y eficiencia.
El funcionario de la DGB dijo que la situación es tan crítica, que ni en el propio cuartel central de los bomberos tiene agua durante el día, y el sábado la energía eléctrica falló desde las dos de la tarde a las ocho de la noche, teniendo que utilizar los equipos de comunicación con baterías.
El Oriental necesita kilómetros de manguera
El alto cargo de los Bomberos mencionó la ya conocida situación del Mercado Oriental, donde según él, para poder combatir un incendio en el interior del mismo, necesitarían por lo menos 2 kilómetros de manguera para llevar el agua desde afuera, y el primer camión que lograra llegar al lugar, no podría hacer nada.
Añadió que juntar los 2 kilómetros de manguera para entrar al Oriental es difícil, y posiblemente no los pueden reunir ni uniendo las mangueras de todos los camiones que poseen.
En este populoso y desordenado centro de compras, algunos de los hidrantes están ahora dentro de los tramos, porque fueron “tragados” por las construcciones de módulos comerciales.
¿Casas seguras o inseguras?
Existen varios casos de incendios en Managua, donde las personas no han podido salir de las viviendas a la hora del siniestro, ya que para resguardarse de los delincuentes, quedan prácticamente encerrados.
El capitán Miranda recomendó para estos casos, mantener siempre una llave para emergencia en un lugar fijo, porque por lo general la gente no sabe dónde las deja, y a la hora de querer abrir una puerta se les hace imposible.
Los peligrosos asentamientos
Los numerosos asentamientos de Managua enfrentan también diversos problemas para poder combatir un incendio, entre ellos la falta de agua, porque la mayoría no cuenta con un suministro adecuado del líquido.
El funcionario de la DGB aseguró que por el desorden de estos barrios, ni siquiera hay hidrantes para abastecer con agua los camiones a la hora de un incendio.
Otro problema serio en los asentamientos son los cables de energía eléctrica, pues como gran parte de los habitantes de estos lugares no han legalizado el servicio de energía, los cables están mal instalados y a baja altura, lo que impide que los camiones puedan entrar con facilidad.
Dijo que si entraran con rapidez a un asentamiento, podrían provocar no un incendio más, sino varios, porque pasarían llevándose gran parte de los alambres conductores de la electricidad.
“La población está desprotegida”, expresó el capitán de los bomberos, ante la cantidad de problemas que enfrentan para controlar los incendios, e insistió con Enacal y las autoridades competentes para que traten de hacer algo para evitar tragedias de mayores consecuencias.