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Falta cultura de pago en los negocios de turismo


María Haydée Brenes

A más de 700 mil córdobas asciende el monto en mora que tienen algunos de los 80 arrendatarios de los locales ubicados en los centros turísticos de Granada, Xiloá, Pochomil, La Boquita y El Trapiche; los que administra el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), razón por la cual sus funcionarios dieron un plazo para que sea subsanada dicha deuda.
Así lo manifestó Óscar Pérez, Director de los centros turísticos de Intur, durante una conferencia de prensa en la que dio a conocer, entre otras cosas, que la inversión de este año en mantenimiento y mejoramiento de las instalaciones de estos locales fue de ocho millones de córdobas, y a la fecha únicamente se ha podido recuperar el 25 por ciento en concepto de pago por entradas a los centros.
“Ante el déficit que se da cada año entre la inversión y lo que se percibe, decidimos, en el año 2004, llamar a los arrendatarios a hacer arreglos de pago y firmar nuevos contratos, porque tenemos a algunas personas que adeudan hasta diez años”, indicó.
“El Intur se ha mostrado flexible a las formas de pago y gracias a ello el 70 por ciento de los arrendatarios ha cumplido con sus obligaciones, pero tenemos a un 30 por ciento que no ha iniciado ningún proceso de ordenamiento, por ello les notificamos de forma escrita y les amenazamos con un cierre administrativo”, declaró Pérez.
También destacó que se han coordinado con instituciones como la Policía Nacional y el Ministerio de Salud para mejorar la calidad de los servicios y brindar seguridad en los centros turísticos, así como también con las empresas Enacal y Unión Fenosa; que tienen en su listado de morosos a arrendatarios de los mismos centros.
“En nuestro caso, para citar un ejemplo, sólo del centro turístico de Granada nos adeudan 170 mil córdobas. Tengo información que algunos clientes se han acercado a arreglar su situación, aunque tenemos mucha gente que está “pegada” de forma ilegal y en el agua es más difícil descubrir los fraudes. Tenemos un plan de condonar deudas de antes del año 2000, pero hemos procedido a cortes, porque la gente no se ha puesto al día y es una forma de presionar”, señaló Miguel Argüello, de Enacal.
Federico Chamorro, delegado de Unión Fenosa, comentó que un 40 por ciento de los arrendatarios de los centros turísticos están en mora y es por ello que la oscuridad se cierne sobre algunos centros, porque al cortársele la energía a estos locales todo el centro pierde el atractivo.
Para concluir, Gonzalo Talavera, Responsable de Asuntos Jurídicos de Intur, declaró que la intención de esta institución no es desalojar y dejar sin una fuente de trabajo a nadie, sino recuperar la inversión que se ha hecho para beneficio de los mismos centros y para adecuar nuevos sitios para beneficio de los visitantes nacionales y extranjeros.