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Denuncian maltrato policial


Marianela Flores

León
Dos menores de edad y su madre fueron golpeados por autoridades policiales en el edificio de la Policía Nacional de León, cuando intentaban interponer una denuncia contra familiares de una oficial de esta instancia.
La señora Alba Luz Quiroz Medina denunció ante EL NUEVO DIARIO las lesiones físicas en varias partes del cuerpo provocadas por cuatro policías el pasado domingo. “Primero cerraron el portón y no nos dejaron salir. El guarda manipuló el arma y le hizo una llave a mi hijo de 14 años, por lo que traté de oponerme, siendo agredida junto con mi hija de 17 años”, indicó.
Aseguran que ambas fueron detenidas en las celdas, no así el adolescente, que fue dejado en libertad ante la súplica de la madre y orientaciones de uno de los mandos superiores que estaba de turno.
El inició de este episodio empezó cuando el perro del patrón donde trabaja Quiroz Medina se soltó y salió a la calle, empezando un pleito con dos perros propiedad de la familia de una policía.
El hijo menor trató de interceder, siendo agredido verbalmente por los dueños y después con un adoquín que logró esquivar. La madre, ante tanta violencia, decidió dirigirse a la delegación, donde no le recibieron la denuncia.
“Reclamé fuerte porque no querían afectar a la oficial ni a su gente. Ella ya había llegado, y como trataron de detener a mi hijo, nos dirigimos al portón y empezó la agresión. Estamos exigiendo que esto no se quede así”, sostuvo.
El asesor de los afectados, Héctor Cerrato Baldizón, indicó que el caso está en la Dirección de Asuntos Internos y también lo interpondrán ante las instituciones de Derechos Humanos, ya que además de la agresión fueron detenidas por varias horas.
Las acusaciones en la Fiscalía son por abuso de autoridad, asociación para delinquir, lesiones dolosas y psicológicas, sustentadas estas últimas con valoraciones del forense y la psicóloga.
La Policía de León desmintió a la ciudadana alegando que llegó “completamente alterada”, obligando a los oficiales a detenerla. Incluso, mencionan que hay un policía lesionado en el ojo, que no quiso interponer denuncia.
Tanto la madre como la hija presentan moretones en la espalda, brazos y piernas. Fueron puestas en libertad seis horas después. “Nunca voy a olvidar cómo la policía me ultrajó en la celda y me contestó que los derechos no existen dentro de esas verjas, cuando le indiqué que era menor de edad y no había cometido ningún delito”, recordó entre sollozos la adolescente.