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¡Randall vino sano!

* Regresa de Italia con su padre luego de una operación que le devolvió su niñez * Familia festeja exitosa cirugía y agradece gestión de Nicho, quien se une a festejos

Yahoska Dávila

Después de tanta angustia, Randall Josué Lanzas Rodríguez, de 10 años, regresó de Italia operado y “¡sin la bolsita!”, dijo el niño muy feliz, quien agradece toda la gestión que realizó el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, para tenerlo ahora en el país sano y salvo.
Un accidente que sufrió a sus cuatro años de edad le robó la infancia a este niño, pues las operaciones que se realizó en Nicaragua no tuvieron el efecto esperado. Randall es el pequeño que fue desgarrado por la llanta trasera de una unidad de la ruta 172, que le destrozó la pierna derecha, le lesionó la uretra y le provocó dos fracturas en la pelvis. Desde entonces fue condenado a cargar una bolsa para hacer sus necesidades.
Al inicio, los médicos se preocuparon por la reconstrucción de la pierna y olvidaron la lesión de la uretra, lo que complicó el estado de Randall, según Julio César Lanzas Torres, padre de Randall.
Este señor recuerda que al cicatrizar las heridas, a su niño se le formó una fibrosis en la uretra, lo que obstaculizó el paso de la orina. Para que realizara sus necesidades, le colocaron una sonda directa a la vejiga y desde entonces cargaba la bolsa.
La situación de Randall motivó a que su padre gestionara con diversas entidades la ayuda para conseguir una tercera operación, la que fue facilitada por Marenco, el Alcalde de Managua, quien realizó la gestión para enviarlo hasta Imola, Italia, donde fue intervenido por un grupo de especialistas.
Esta brigada de médicos italianos estuvo en Nicaragua en abril pasado y evaluó al niño, por eso Marenco prometió enviarlo a este país y asumir todos los gastos. El viaje fue programado el 10 de mayo, y ahora, Randall y su padre están de vuelta.
El gran deseo de Randall era llegar a ser “un chico normal de la clase, sólo eso”, relató antes de viajar, ya que sus compañeros en la escuela no comprendían su situación. Ahora el niño se encuentra feliz y contento porque el doctor Alexander D’ Silverio le retiró “la bolsita”, y aunque no pudo extraer el catéter por el poco tiempo que estuvo el pequeño en Italia, espera venir a terminar el proceso en septiembre próximo.
“Gracias a Dios el niño ha respondido bien a la operación, ya siente el deseo de hacer sus necesidades y las hace”, expresó el padre muy conmovido. Ambos permanecieron dos meses en Italia y regresaron al país el pasado martes.
Los recibieron en el aeropuerto Marenco y algunos vecinos del reparto San Antonio, donde habita esta familia que agradeció toda la ayuda de la comuna capitalina. “Nosotros no nos esperábamos que nos dieran una recepción”, manifestó Randall, quien departió momentos de alegría con varios directivos de la Alcaldía a su arribo.