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17 víctimas de minas reciben títulos y oficio

* Padca-OEA culmina sexta fase de proyecto con discapacitados que habitan en 15 comunidades campesinas * Los graduaron en soldadura, manejo de ganado, reparación de computadoras, corte y confección, ebanistería, zapatería y electricidad

Tania Sirias

Victoriano Hernández, un jinotegano que perdió sus piernas hace más de 15 años, ahora se moviliza en su silla de ruedas, y eso no le impide llevar el pan a su mesa. Viudo y con tres hijos, se considera padre y madre, una gran responsabilidad que asume “con mucho gusto”, a pesar de su discapacidad.
Hernández es una víctima de guerra. Relató que pisó una mina en 1990, cuando trabajaba como vigilante para una empresa del Estado, pero no se lamentó de su situación, porque salió adelante, realizando trabajos de carpintería, construyendo pozos y con machete en mano efectuó labores del campo.
A través del “Programa de Capacitación Técnica a Sobrevivientes de Minas”, aprendió reparación de equipos de radio y televisión. Hernández afirmó que este curso lo ayudará a salir adelante. “Sabemos que tenemos limitantes, pero no somos incapacitados, y eso lo demostramos aprovechando esta oportunidad”, indicó.
Félix González es no vidente. Perdió su pierna izquierda hace 12 años, producto de una explosión de mina cuando trabajaba en Jalapa. Eso no es un inconveniente para él, ya que se graduó en el curso de atención de ganado mayor y menor. “No tengo temor a realizar este trabajo, me siento seguro de lo que aprendí y sé trabajar con las bestias”, dijo.
Carlos Orozco, Coordinador del Programa de Asistencia al Desminado en Centroamérica (Padca), de la Organización de Estados Americanos (OEA), dijo que este programa de capacitación técnica inició en 2002, en conjunto con el Inatec, para beneficiar a 200 personas afectadas por minas.
Asegura que se atendió en el área de capacitación vocacional al 26% de todos los sobrevivientes de minas en Nicaragua. “Nuestro país ocupa el cuarto lugar de los países en Latinoamérica que registran más personas afectadas por las minas, y es por ello la importancia de este tipo de programas”, señaló.
En esta sexta fase del proyecto, se capacitó a 17 sobrevivientes de 15 comunidades campesinas del país, la mayoría provenientes de Jinotega, Nueva Segovia y las regiones autónomas del caribe. Recibieron cursos de soldadura, manejo de ganado mayor y menor, reparación de computadoras, corte y confección, ebanistería, zapatería, electricidad automotriz y reparación de radio y televisión.
Orozco afirmó que este programa les ayudará a estas personas en el ámbito económico y social, ya que contarán con una herramienta para defenderse y prestarán sus servicios a la comunidad. “Para este año nos hemos propuesto beneficiar a 100 más, completando así al 40% de las personas registradas a nivel nacional”, dijo el funcionario de OEA.
Este proyecto fue posible gracias a la cooperación de los gobiernos de Suecia, Canadá, Noruega, Estados Unidos e Italia; que ayudan a los sobrevivientes de minas antipersonales.