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Línea Directa


Franklin Franklin Chávez
Sociólogo, Derechos Humanos
Inmigración AyudaUSA, PA
ayudausa@hotmail.com
Miami: 305-220-7000
Nicaragua: 266-2000
Reparto San Martín, casa 30

Carta recibida:
Estimados señores de AyudaUSA, mi caso es el siguiente: tengo 22 años y he vivido en Nicaragua durante los últimos 12 años. Mis padres emigraron a Estados Unidos (EU) en 1988. En la actualidad, ellos son ciudadanos americanos, sin embargo, yo regresé a vivir a mi bella “Tierra de lagos y volcanes”. En 1998 me otorgaron una visa de turista por 15 días, pero, me quedé dos meses de más, por decisión de mis padres, era menor de edad. Ahora soy egresada de la universidad, mayor de edad y tengo un buen trabajo en mi Nicaragua.
Con el deseo de visitar a mis padres y de ir a capacitaciones relacionadas con el trabajo, solicité una visa de turista, sin embargo, ésta fue denegada porque según el cónsul de EU, yo tengo intenciones de vivir en EU, porque mis padres viven allá. Anteriormente me negaron la visa dos veces por ser menor de edad y no tener pruebas de que iba a regresar.
Pero esta vez presenté toda la documentación que ellos piden (cartas de trabajo, colilla del INSS, cuentas bancarias, etc.) y me negaron la visa. La repuesta del cónsul es que no aplico para tener visa de turista y la única manera de entrar a los EU es nacionalizándome. Yo no tengo deseos de vivir en EU, por eso no he iniciado ningún tipo de proceso de inmigración. ¿Me podrían ayudar?

Lucrecia, Nicaragua.
Respuesta:
Estimada amiga lectora, cuando un solicitante de visa B1-B2 tiene familiares inmediatos en EU que son ciudadanos o residentes permanentes, con la capacidad de hacer una petición para visa de emigrante, ya sea que la haga o que no, el cónsul de EU en Managua presume muchas veces que el solicitante de visa de no-inmigrante se va a quedar en EU, y por mandato de la ley vigente le niega la visa. Usted originalmente solicitó visa para una estancia de 15 días.
Pero señorita Lucrecia, le faltó usted a su palabra por 60 días, ¿se acuerda? El oficial consular, antes de determinar si le dan visa al nicaragüense, al extranjero, revisan el historial laboral, familiar o político que el solicitante de visa presenta en la entrevista y los archivos computarizados del sistema de varias agencias federales de inteligencia y seguridad nacional de EU.
Por consiguiente, es muy sencillo para el consulado justificar la negación de visa cuando hay diferencias sustanciales en lo que se pidió, en lo que se cumple. Inclusive, ahora, con los requisitos básicos de documentos, que normalmente busca el oficial consular, también se la seguirán negando por los vínculos familiares (padres ciudadanos) que están viviendo en EU, y que tienen la capacidad de formalizar una petición de inmigrante a su favor, en la categoría correspondiente de hija soltera mayor de 21 años.
Gestionar lo que no se quiere
En su caso Lucrecia, nuestra oficina visualiza y recomienda una solución práctica en dos partes. Primero, su querido padre o madre, con ciudadanía americana adquirida, pueden hacerse presente en el consulado de EU en Managua, con documentación de su estatus económico y legal en EU, elaborar una carta de testimonio bajo juramento (puede ser notariada en el mismo consulado), donde explican las razones de por qué usted se regresó a vivir a Nicaragua y ellos se quedaron en EU. Deben detallar dónde ha vivido usted y con quién, y lo que ha estado haciendo todo este tiempo en Nicaragua.
En el mismo documento que presenten en persona en el Consulado, ellos, ciudadanos estadounidenses, deben certificar que usted NO se quedará ilegal en EU, que ellos NO van hacer ninguna gestión legal para cambiar su status de turista, y que NO la van a pedir para emigrar a EU, entre otras afirmaciones pertinentes y necesarias del caso. La sugerencia anterior puede que resulte y convenza al cónsul de sus intenciones de NO emigrar a EU. Quizás resulte.
La segunda alternativa es que cualquiera de sus padres someta una petición familiar (i-130) para que usted Lucrecia, entre en la cola de la lista de “Preferencias” para su residencia legal. Cuando le llegue su turno, cuando vaya al consulado para el trámite final de inmigrante, continúe, viaje a EU, disfrute su estadía por unas semanas o meses y regrese a Nicaragua. En territorio nacional, el que tanto amamos y añoramos muchos, se presenta de vuelta al Consulado de EU, entregando su tarjeta de residencia legal en EU (LPR) y manifestando que únicamente desea una visa de turista por varios años.
Explica que usted, mujer muy criolla, con mucha dignidad, ama, trabaja, lucha y tendrá sus hijos, y quizás nietos en la Nicaragua, Nicaragüita de TODOS. Créame amiga lectora, nuestra oficina está casi cien por ciento segura de que le darán la visa de turista. De otra manera, creemos muy difícil que le den visa. La solución a los problemas de visas para poder viajar legalmente y con mucha dignidad a EU a veces se esconde en el laberinto de los procesos a los que por derecho propio, según la Ley de Inmigración, tenemos.
Hay que tomar nota especial de que cuando el nicaragüense está llenando la aplicación básica de la solicitud de visa de no-inmigrante, formulario DS-156, la pregunta que sobresale y que se debe contestar con cuidado es la número 37, porque el consulado puede comprobar en el sistema electrónico o por declaración voluntaria en una entrevista que la información no es verdadera, está incompleta o es errónea.
La pregunta es: ¿de las siguientes personas, se encuentra alguna en los EU o tiene alguna residencia o ciudadanía estadounidense? Marque Sí o No en la casilla, e indique la condición de esa persona en los EU (es decir, residente legal permanente, ciudadano estadounidense, visita, estudiante, trabajador, etc.): cónyuge, padre, madre, novio (a), hijos (a), hermanos (a).
Hay que tomar en cuenta que tener familiares en EU, donde nos vamos a quedar, es positivo y está dentro de los parámetros legales permitidos. Pero hay que demostrar que el viaje es temporal, que NO necesitamos, NO queremos trabajar, ni vivir ilegalmente en EU. ¡El resto es historia!