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Luz, después de dos siglos en tinieblas

* La vida cambió en Alamikamban, donde hay energía eléctrica durante cuatro horas * Muchos ven por primera vez una bujía encendida y analizan el efecto lumínico

Las Minas, RAAN
Cecilio Gradys Jammes, de 80 años, no se cansa de encender y apagar una bujía durante cuatro horas desde la semana pasada, cuando su vivienda en Alamikamban recibió por vez primera energía eléctrica. Es que jamás había visto un bombillo encendido y el fuerte efecto lumínico le despierta la curiosidad, según dijo.
A don Alfredo Logan Hansack, su vecino, no le sorprende este fenómeno, pues ya lo había visto, aunque fue por unos instantes en 1960. Todos los ancianos de la zona coinciden en afirmar que no es lo mismo verlo en una lámpara de mano, “pues es una luz intensa”.
Y es que se ha convertido en todo un acontecimiento la llegada del servicio de energía eléctrica al sector de Alamikamban, cabecera municipal de Prinzapolka, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN). La vida ha cambiado para los habitantes de 150 viviendas, quienes reciben diariamente el suministro por cuatro horas de una planta generadora a base de diesel de 360 kilovatios.
El vicealcalde Roy Wilson Sanders dijo que este equipo se logró conseguir gracias a gestiones de la Alcaldía y la misma población, pero está aislado del tendido de cables que existe a nivel nacional, y por eso sólo pudo cubrir la demanda de 150 viviendas, aunque en esta zona existen 282 registradas. Señaló que esperan emprender proyectos para cubrir a estas 132 casas restantes.
Ahora, la alegría de los pobladores alcanza su grado máximo a las seis de la tarde, cuando en medio de risas inicia el fluido eléctrico, aunque ese efecto dura hasta las diez de la noche, cuando se apaga la planta y vuelve la tiniebla que ha cubierto esta zona por dos siglos, desde la llegada de sus primeros habitantes.
Jaime Hammer, representante de proyectos sociales en Alamikamban, dijo que la electricidad ha transformado el poblado y está abriendo las puertas al comercio, la creación de servicios de salud, de emergencias y cirugías.
Los habitantes de este poblado tienen muchas esperanzas en lo que pueda suceder en el 2006, pues ahora no sólo están celebrando la llegada de la energía eléctrica, sino el hecho de que por vez primera, cinco muchachas y tres muchachos lograron obtener el título de bachiller en esta localidad.