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Sueño, drama y un aliento a Alexander

* Le cuesta caminar, pero debe vender sus bolis en Waspam para lograr el sustento * El alivio está a pocos kilómetros, en Managua, pero familia carece de recursos * Busca ayuda entre lectores, y END emprende campaña para cumplir su sueño

Valeria Imhof

Es huérfano, vende bolis en las calles de Waspam y padece de elefantiasis en uno de sus pies. A sus 13 años, la pobreza y esta enfermedad le pesan demasiado en sus recorridos, y hasta le evita acudir a un médico, pues debe buscar el sustento, mientras el padecimiento crece y alcanza el tamaño de su sueño de viajar a la capital, operarse y volver a casa.
Alexander Moor es uno de los tantos niños que en Nicaragua sufren la falta de atención médica. Supo que el hambre que ahora se vive en esta zona atrajo a varios periodistas que estaban concentrados en las oficinas de Acción Médica Cristiana (AMC), en Waspam. Se acercó solo, esperó por largo rato y relató su drama en busca de alivio.
“Necesita ayuda”, dijo un trabajador de ese organismo, quien a la vez sirvió de traductor, pues Alexander casi no habla español. “Me duele”, contestó el niño mískito, cuando le preguntamos: ¿cómo te sentís?
Sueña que alguien lo ayuda a sanar porque su familia no tiene dinero para viajar a Managua, en busca de su tratamiento. “Él pide una operación porque sufre mucho con eso”, refirió el traductor.
A pesar de su problema, Alexander sólo ha tenido una oportunidad en su vida para poder recuperarse. Lo operaron en Honduras cuando era tierno, y desde ese momento nunca más recibió tratamiento.
El pequeño camina grandes distancias vendiendo bolis porque debe ayudar a sus tíos, quienes lo criaron luego que sus padres fallecieron. Tampoco tiene hermanos. Las dificultades económicas no le han permitido estudiar, pues sólo ha cursado el primer grado. Su tía vende verduras en el mercado y su tío, Felicito Whate, trabaja en el campo.
“Aquí le dijeron que su enfermedad es muy delicada y sólo en Managua se la pueden sanar, pero él no puede viajar porque su familia no tiene recursos”, expresó el traductor.
Se puede curar
El doctor Francisco Gutiérrez, Director de AMC, explicó que este el niño padece de elefantiasis, un problema del sistema circulatorio que no permite que la sangre fluya de manera natural, y hace que se quede “acumulada” en el pie.
“No hay retorno de la linfa en el cuerpo y puede ser producto de un proceso infeccioso”, expuso Gutiérrez. El galeno dice que Alexander debe ser observado por un cirujano vascular y de llegar a tiempo, se puede curar.
El director del centro de salud de Waspam, Saúl Miranda, agregó que esta enfermedad de Alexander pudo haber sido causada por una herida o infección mal curada. Miranda indica que al niño sólo le han suministrado analgésicos, y que no ha sido enviado a Managua porque estos viajes sólo cubren a niños enfermos menores de cinco años.
“El proceso puede avanzar, lo ideal sería que lo valorara un ortopedista en Managua”, agregó. Luego de conversar con un equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO, Alexander se fue. Al día siguiente deambulaba con afán, vendiendo bolis en la Alcaldía de Waspam. Esta vez sonreía y su mirada de agradecimiento y esperanza dejó saber que usted debía leer este relato.
El pequeño todavía tiene la misma esperanza en su rostro, y seguramente ahora el sueño es todavía más grande, creciendo al ritmo de su enfermedad. Hemos logrado hacer contacto con su familia para buscar ayuda entre los lectores y borrar la esperanza e imprimir alegría en el rostro de Alexander. Cualquier ayuda o donativo puede enviarlo a las oficinas de EL NUEVO DIARIO, donde hemos emprendido una campaña a favor de su vida.