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Ayudan desde EU a damnificados


Valeria Imhof

El huracán Beta dejó una estela de destrucción en las comunidades más pobres de la Costa Caribe, pero a la vez, despertó la solidaridad de una familia nicaragüense que en Estados Unidos leyó este drama en el sitio web de EL NUEVO DIARIO y no dudaron en enviar su donativo con ayuda de este periódico.
Tras conocer los resultados del paso del huracán Beta por Internet, el matrimonio compuesto por Lourdes y Pedro Calderón, residentes de California, tomó la iniciativa de enviar una ayuda en efectivo, pidiendo que se comprara la mayor cantidad de alimentos básicos y víveres para que fuera entregado a los afectados.
El personal de EL NUEVO DIARIO asumió el reto de realizar las gestiones para la compra y traslado de esta ayuda, y ayer finalmente se completó la entrega de este cargamento que recibió el alcalde del municipio de La Desembocadura de Río Grande, Leslie Downs.
“En nombre de la alcaldía y las comunidades, queremos agradecer a la familia Calderón por habernos enviado este donativo para nuestra gente, que en este momento se encuentran con muchas necesidades”, dijo Downs, tras recibir este cargamento de manos del periodista Oliver Gómez, Editor de la sección CONTACTO END.
Este cargamento incluye 16 quintales de arroz, frijoles, azúcar y maíz. También 20 galones de aceite y 48 rollos de papel higiénico. Downs recibió este donativo en compañía del reverendo de la Iglesia Maranatha en Bluefields, José Luis Cerna, y el director ejecutivo de la Asociación de Municipios de la Costa Atlántica (Amuracán), Roberto Moreno.
Downs dijo que estos productos beneficiarán directamente a unas 42 familias de este municipio, quienes quedaron sin vivienda, pues el huracán las destruyó. “Con esta ayuda nosotros priorizamos a los niños, los ancianos y la gente que se encuentra refugiada en casas de campaña”, explicó.
En la Desembocadura de Río Grande, municipio de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), unas seis mil personas resultaron afectadas por el fenómeno, ya que unos perdieron viviendas, pero otros pedieron cultivos o sus nasas de pescar.
Las comunidades que más resintieron el fenómeno son: Karawala, Kara, Sandy Bay, La Barra y Palpa, quedando 382 viviendas sin techo. La preocupación más grande de los pobladores, sin embargo, es qué comerán dentro de un mes pues, ya no podrán echar mano de sus cosechas de coco, yuca, malanga, quequisque, maíz y frijoles.