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Aumentan robos de medidores de agua

* Oficiales informan de más de mil denuncias y Enacal alegremente cobra entre 20 y 25 dólares por reponerlos

Los robos de medidores de agua potable en la capital han superado las mil unidades este año y la Policía Nacional, después de recibir una enorme cantidad de denuncias, está sospechando de una banda organizada. Enacal, por su parte, ha guardado silencio acerca de esta situación y está cobrando a sus clientes entre 20 y 25 dólares por cada aparato, mientras reconectan el servicio a las familias víctimas.
En cada distrito de la Policía Nacional de Managua, ahora se contabilizan más de 150 denuncias de robos de medidores domiciliares, según reportes extraoficiales de los uniformados, quienes se han negado a brindar una cantidad exacta “porque no hay tiempo para contar las denuncias una por una”.
Al menos eso dijeron la semana pasada los oficiales en las delegaciones policiales dos, tres y cinco; quienes confirman el incremento de estas denuncias, pero pretenden que los afectados se crean el mismo cuento de la nota roja: “Sospechamos de una banda organizada, pero la Policía está investigando”.
Uno de los oficiales –inclusive- forma parte de una de las familias que ha tenido que pagar por el robo de estos medidores y asegura que estas denuncias, ya superan los mil casos.
Este mismo reclamo ahora es el común denominador en las oficinas comerciales de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), donde los clientes peregrinan y muy molestos abandonan estas instalaciones, ya que las secretarias han copiado el discurso que utiliza Unión Fenosa sin inspeccionar la vivienda y el servicio: “Vaya a pagar o haga un arreglo de pago”.
Un equipo de EL NUEVO DIARIO pudo ser testigo de esta situación, al acompañar a dos consumidores afectados desde el lunes pasado. Las empleadas de Enacal escuchan el relato de los angustiados clientes, quienes no han terminado de explicar, cuando ya les dijeron que deben pagar el equipo.
“Se tiene que pagar. Vaya a pagar o haga un arreglo de pago. La cantidad está en dependencia del tipo de medidor, hay pagos de 20 y 25 dólares, en dependencia del diámetro de la tubería”, dijo una de las secretarias.
Pero no basta con pagar, pues cada afectado debe enviar una carta a la jefa de emergencias de Enacal, Ingrid Varela, y en este documento le debe repetir el mismo relato del robo, detallando la situación, la dirección exacta, el número de zona, ruta y cuenta. Además, deben adjuntar una copia de la denuncia ante la Policía y del último recibo cancelado.
Por si fuera poco, una vez completado este papeleo, cada cliente debe presentar todas las pruebas de haber completado el procedimiento y acordar el pago con Milton Espinoza, Vicegerente Técnico Comercial de Enacal, quien vela por la instalación del nuevo medidor.
Cabe destacar que los afectados quedan sin servicio cuando les roban el medidor y solamente cuando se cumple todo este procedimiento, Enacal reconecta nuevamente, por eso, muchos deciden pagarle a un plomero y conectarse ilegalmente: “Sale más barato”, dijo doña Reyna González, mientras salía enojada de estas oficinas.
Cabe resaltar que las autoridades de Enacal no solamente se han negado a elevar una alarma o denunciar esta creciente situación ante la Policía Nacional, sino que han evitado brindar declaraciones a los periodistas dejando entrever un “silencio cómplice”.
Martha Álvarez, divulgadora de Enacal, recibió esta semana más de dos solicitudes de EL NUEVO DIARIO para que los funcionarios explicaran esta situación y hasta se le envió copia de los reclamos de los clientes, sin éxito alguno. De eso tuvo pleno conocimiento Ruy Delgado, gerente comercial de Enacal, pero tampoco respondió.