Ciencia

EEUU acapara los Nobel: el de Química para un experto en genética

Roger D. Kornberg descubrió el modo en el que las células copian su información genética para definir el cuerpo humano. Sus investigaciones han sido importantes para el desarrollo de aplicaciones terapéuticas a las células y el combate a enfermedades como el cáncer.

El tercero de los Nobel científicos, el de Química, se fue de nuevo para EEUU, al igual como ocurrió este año con los de Medicina y Física. El estadounidense Roger D. Kornberg ganó hoy el premio Nobel de Química 2006 por sus estudios moleculares, anunció hoy la Real Academia Sueca de las Ciencias en Estocolmo. El científico recibirá el galardón por haber sido el primero en explicar "la historia familiar sobre la vida" a través de la transcripción de la información genética del grupo de organismos denominados eucarióticos. Sus investigaciones definen el modo en el que las células copian su información genética para definir el cuerpo humano.
Roger D. Kornberg es heredero de un galardonado con el Nobel, Arthur Kornberg, su padre, quien ganó en 1959 el Nobel de Medicina. Cuarenta y siete años después de acudir a Estocolmo a ver cómo su padre recogía el premio, también por investigaciones en el campo de la genética, Kornberg recibirá el galardón por haber sido el primero en explicar "la historia familiar sobre la vida", según definición de la Real Academia Sueca de las Ciencias.
Kornberg descodificó el proceso de la transcripción de la información genética del grupo de organismos denominados eurocarióticos. Para que el cuerpo pueda utilizar la información almacenada en sus genes es necesario primero hacer una copia de esa información y transferirla hacia el exterior de la célula, donde es utilizada para la producción de proteínas. Todo este proceso de copiado es denominado transcripción. Si se detiene ese proceso transcriptor, se para asimismo la transferencia de información genética a otras partes del cuerpo. En cuestión de pocos días, el organismo muere por no haber podido regenerarse.
Ello ocurre en casos de perturbaciones o envenenamientos en el organismo, así como en procesos de enfermedades humanas, como el cáncer o alteraciones cardíacas. Entender el proceso de transcripción es importante para el desarrollo de aplicaciones terapéuticas a las células, constata la explicación de la Academia Sueca.
Kornberg, de 59 años, se doctoró en la Universidad de Stanford, donde ejerce como catedrático de Medicina, y sus estudios son continuación de los emprendidos por su padre, que explicó la transferencia molecular del ADN. Al margen de esa continuidad familiar, con casi medio siglo de distancia, el premio de Química 2006 tiene asimismo un precedente mucho más cercano: el Nobel de Medicina 2006, anunciado el lunes, fue asimismo para dos estadounidenses Andrew Z. Fire y Craig C. Mello, consagrado a la investigación genética.
El anuncio del premio de Química sigue al de Física, que la Real Academia Sueca de las Ciencias otorgó ayer a otros dos compatriotas de los ya mencionados: Johan C. Mather y George F. Smoot, por sus investigaciones sobre el eco del "big bang" y el origen del universo. El próximo lunes se anunciará el de Economía y el viernes 13 el de la Paz. Queda por concretar cuándo se dará a conocer el de Literatura, que tradicionalmente se otorga un jueves.
Los Nobel de Química
El premio de Química está dotado con 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros) y, como el resto de galardones de la "familia" Nobel, se entregará el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, fundador de los galardones.
A diferencia de los galardonados que hasta ahora se conocen, Kornberg no deberá compartir su dotación, puesto que la Academia se decantó en exclusiva por él, lo que en el caso de los premios científicos no es lo habitual.
El Premio Nobel de Química es uno de los galardones instituidos en su testamento por el magnate sueco e inventor de la dinamita, Alfred Nobel (1833-1896), junto con los de Física, Medicina, Literatura y el Nobel de la Paz. Está dotado con 10 millones de coronas suecas (1,08 millones de euros) y lo otorga la Real Academia de Ciencias de Suecia, fundada en 1793 por una sociedad dedicada a la promoción de las Ciencias Naturales y de las Matemáticas. Se concedió por primera vez en 1901, después de que el Rey Oskar II de Suecia promulgara los estatutos de la Fundación Nobel, y el galardonado en aquella ocasión fue el holandés Jacobus Van't Hoff.
Desde entonces ha sido otorgado todos los años, excepto en 1916, 1917, 1919, 1924, 1933, 1940, 1941 y 1942. Lo han obtenido 145 hombres y sólo tres mujeres: Marie Curie, francesa de origen polaco, que lo ganó en 1911, ocho años después de haber conseguido también el Nobel de Física; Irene Joliot-Curie, hija de Marie Curie y que fue premiada en 1935, junto con su marido, Fréderic Joliot; y la británica Dorothy Crowfoot Hodgkin, galardonada en 1964.
La lista de latinoamericanos que han recibido este galardón también es reducida, únicamente dos: el argentino Luis Federico Leloir -nacido en París, pero que desarrolló todo su trabajo en Buenos Aires-, que lo obtuvo en 1970 por su investigación sobre los procesos en los que azúcares complejos se desintegran en hidratos de carbono más simples. El otro latinoamericano es el mexicano, aunque nacionalizado estadounidense, Mario Molina, premiado en 1995, junto con el estadounidense Frank Sherwood Rowland y el holandés Paul Crutzen, por sus investigaciones sobre la capa de ozono.