Buena Onda

Heces de perro en energía


Esquivar a esos olorosos montículos de desechos en plazas y parques es ya una costumbre para muchos. Sin embargo, retirar los excrementos animales de la vía pública no solamente es “lo correcto”, sino que ahora también abre la posibilidad de utilizar una fuente de energía completamente orgánica y amigable con el ambiente. Park Spark es un sistema de procesamiento de metano que, a partir del excremento de perro, puede generar luz y energía.
En realidad no es un concepto nuevo. Existen varias formas de reutilizar los desperdicios de animales, comenzando por las diferentes formas de fertilizantes existentes. Algunos de nuestros lectores tendrán fresca en sus mentes la famosa escena de “Back to the Future” con el doctor Brown alimentando con basura a la máquina del tiempo, gracias al avanzado “Mr. Fusión”. En otras palabras, es más que posible reutilizar material orgánico para la obtención de metano. Y el excremento de perro no es la excepción.
Levantar del suelo la última cena balanceada de nuestras mascotas no sólo evita conflictos con otras personas , sino que también puede contribuir a la iluminación general de un parque o plaza gracias al dispositivo Park Spark. Básicamente, el excremento del perro es recogido con una bolsa biodegradable, e introducido por una abertura conectada de forma directa al Park Spark. Luego se gira una palanca, y el metano queda listo para ser consumido en lo que puede ser una lámpara de gas (la aplicación original del Park Spark), o cualquier otro dispositivo que pueda aprovechar esta forma de energía. Desarrollo sustentable, llevado al máximo exponente: No sólo se mantiene limpio el lugar de paseo para los perros, sino que se obtiene algo útil de un desperdicio, y se evita que el metano afecte a la atmósfera como gas de efecto invernadero.
Claro que, esta forma de energía también tiene sus limitaciones. Después de todo, la caca de perro no es antimateria. Sería agradable imaginar a toda la iluminación de una manzana siendo alimentada por metano, pero esto simplemente no es posible con el Park Spark. Su aplicación sería viable a través de objetivos más pequeños, como una simple lámpara, máquinas de palomitas de maíz (por más extraña sensación que eso pueda causar) u otros sistemas que requieran de combustión. No sólo sería interesante que algo como el Park Spark esté disponible en cada plaza del mundo, sino que también sería algo muy bueno que la tecnología relacionada al proceso de extracción de metano pueda evolucionar y aumentar su escala. Después de todo, los perros no son los únicos que necesitan “ir al baño”...