Buena Onda

Chavalos becados estudiarán en la ‘Yunais’


Para esta edición, les traemos la historia de tres jóvenes que nacieron escuchando los cantos de las aves, sintiendo el olor del zacate recién cortado, el rumiar de las vacas y el aullar de los monos entre los árboles. Por sus cabecitas nunca pasó la idea de que esa cotidianeidad de sus vidas, sería la causa principal que les llevaría tan lejos, hasta donde su imaginación no volaba por su condición de chicos de campo.
Pero fue el amor a la madre tierra su principal ventaja al momento de surgirles la oportunidad de profesionalizarse en temas como Tecnología en medioambiente, Control de calidad y gestión ambiental ¿cómo les quedó el ojo?

Ellos son
Marvin Chévez Morales de Ostional-San Juan del Sur; Scarlet Vanegas de La Bastilla-Jinotega; Audin Enot Centeno de Datanlí-Jinotega, los jóvenes que viajan a diferentes universidades de Estados Unidos con una beca completa por dos años, donde asumirán el reto de aprender las nuevas alternativas en el cuido y protección del medioambiente, pero principalmente de regresar a nuestro país para poner en práctica esos conocimientos.

Conócelos
Audin Centeno y Scarlet Vanegas, de 21 y 19 años respectivamente, son originarios de las comunidades de El Gobiado y La Bastilla –si te estás preguntando ¿dónde queda eso? pues son de Jinotega-. Ambos participaron en una serie de capacitaciones sobre turismo sostenible, impartidas por la Asociación Mesoamericana de Ecoturismo, con fondos de USAID y el Servicio Forestal de los Estados Unidos, para ampliar sus conocimientos y continuar con su búsqueda de una alternativa de vida, a través de la conservación.
“En Jinotega hay muchas comunidades que trabajan en el cultivo de café, las tierras son muy productivas, la belleza escénica que tiene que ofrecer esta parte de Nicaragua es maravillosa, sólo falta incentivar el turismo comunitario”, compartió Centeno, quien agradeció a varios organismos como La Cuculmeca, pues a través de ellos se lograron estos contactos que lo alejan de su terruño, pero con la visión de regresar y aportar con conocimientos de causa, al desarrollo eco turístico de su paradisíaca comunidad.
Este chavalo de apariencia seria, proviene de una familia muy numerosa -más de 15 hermanos-. Todos viven de la tierra y sus bondades. “Desde pequeño me enseñaron a trabajar duro, y a creer en Dios, por eso después de trabajar en el campo, me iba a las capacitaciones y hasta hice de guía, esa experiencia me gustó mucho, ahora aprovecharé esta oportunidad de aprender más, porque sé que en mi comunidad hay mucho que ofrecer”, destacó Audin Centeno.

Ser pobre no te limita a alcanzar tus sueños
Scarlet Vanegas, también encontró en la naturaleza una forma de vida. Estudió la Secundaria en un beneficio cafetalero, gracias a que los dueños de este lugar han provisto facilidades a las familias que trabajan allí, construyendo una escuela para sus hijos. Los estudiantes ayudan en el comedor. Ahí Scarlet apoyaba a servir los alimentos y poco a poco se entusiasmó con la idea de estudiar turismo. Desafortunadamente, su padre tenía que pensar en siete hijos más, así que no podía costear una carrera universitaria.
“Mi sueño siempre fue estudiar turismo. Mi padre ha trabajado duro por nosotros, pero bueno, no siempre se gana lo suficiente para todos, así que ahora que tengo esta oportunidad le prometí a mi padre regresar y buscar un trabajo para ayudarle a mis hermanos a que se gradúen, porque ser pobre no te limita a alcanzar tus sueños”, como expresó Scarlet…. ¡Vaya lección!

La otra realidad de San Juan del Sur
Una bahía famosa por su “boom” turístico. Desde allí se escuchan interesantes análisis sobre el desarrollo inmobiliario y hotelero de la zona, sin embargo los pobladores de sus comunidades aledañas, enfrentan un gran reto: el de subirse al barco para no quedarse anclados. Es por eso que en Ostional, otro pueblo pesquero ubicado a 25 kilómetros al sur de San Juan del Sur, el turismo comunitario va encendiendo los motores.
De esa localidad es Marvin Chévez, de 19 años, nuestro último afortunado a referirnos en esta historia del destino. Él ha trabajado como guía turístico, instructor de Kayak, guarda parques, protector de tortugas y avistamiento de aves… ¡En fin! A su corta edad, ha hecho de todo un poco, siempre sobre la línea de la conservación.
Ahora Marvin se enfrenta a la difícil decisión de dejar a su novia un par de años para aceptar el reto del destino de viajar a EE.UU ¡Y lo va a tomar!
“Me gusta mi país, me gusta mi comunidad y sé que la riqueza que tenemos nosotros los nicaragüenses no la tienen otros países, por eso deseo estudiar y prepararme, pero sobre todo conocer los adelantos de la ciencia a favor del medioambiente”, compartió Chévez.

Sólo una oportunidad
Adiós nos dejaron estos chavalos, quienes ya partieron a cumplir sus sueños. Ellos van con una esperanza, abrirse paso en la vida sin perder lo que aman.

FOTOS CORTESIA DE MARVIN TORREZ…
Texto: Colaboración de Adelayda Rivas